lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tu corazón enrojece
con el fulgor de mi llama
acelerando su pulso,
sus latidos y sus ganas,
y tus ojos centellean
en el perfil de mis aguas
viendo cómo mis pupilas
al mirarte se dilatan.
Y no hay un brillo tan grande
ni una mañana tan clara
como mirarte a los ojos
y sentir la luz del alba.
¡Ay, corazón hechizado!
¡Ascua roja enamorada!
Eres amor y poema
fuente donde el sueño mana,
fiel aliento y alegría
del verdor de la esperanza.
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