Fuerte como el estómago
es aquella obstinación
que con pretensión de amago
come lo bueno y lo malo
presentado a su atención
bajo aspecto de regalo
para luego provocarle
una gran indigestión
que alguien habrá de curarle.
Más leve, en vez, el empeño,
es cuando sabe mirar
a la cara cualquier sueño
sin rubor ni ligereza
por que sabe bien estar
lúcido y con entereza
más allá del solo esfuerzo
ya que sabe calibrar
lo mejor con el almuerzo.
es aquella obstinación
que con pretensión de amago
come lo bueno y lo malo
presentado a su atención
bajo aspecto de regalo
para luego provocarle
una gran indigestión
que alguien habrá de curarle.
Más leve, en vez, el empeño,
es cuando sabe mirar
a la cara cualquier sueño
sin rubor ni ligereza
por que sabe bien estar
lúcido y con entereza
más allá del solo esfuerzo
ya que sabe calibrar
lo mejor con el almuerzo.