En sus labios fui suya.
Mi piel se derretía
mientras el me miraba
El calor de su mirada en mis hombros,
desde lejos,
desde cerca.
La forma de su sonrisa,
grabada en mi espalda,
en mi alma
Su extraño aroma,
vitalizante y ensordecedor,
me despojaba de todos mis sentidos
me dejaba a plena deriva.
En sus brazos fui suya.
Acorralada contra la pared,
acorralada bajo su ser.
Mi cuerpo perdía toda voluntad
porque solo él lo podía tocar.
Su calor en mis mejillas,
su calor en mis costillas
Mi cuerpo era una marioneta,
y a merced de él solo respondía.
Mi piel se derretía
mientras el me miraba
El calor de su mirada en mis hombros,
desde lejos,
desde cerca.
La forma de su sonrisa,
grabada en mi espalda,
en mi alma
Su extraño aroma,
vitalizante y ensordecedor,
me despojaba de todos mis sentidos
me dejaba a plena deriva.
En sus brazos fui suya.
Acorralada contra la pared,
acorralada bajo su ser.
Mi cuerpo perdía toda voluntad
porque solo él lo podía tocar.
Su calor en mis mejillas,
su calor en mis costillas
Mi cuerpo era una marioneta,
y a merced de él solo respondía.