Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fulge en tu mano la luna
en feliz comparecencia,
la de la ufana presencia…
más bonita que ninguna.
Atesorada fortuna
-invisible a los demás-
que se da cuando te das
perentoria y generosa
como perfume de rosa
que se extiende más y más.
Luce en tus ojos la aurora
y en sus destellos la mía,
el verdor que cada día
colma mis ansias, señora.
Con tu mirada mejora
la fiebre de mi osamenta,
el miedo que me atormenta
cuando atormenta la duda,
la noche que me demuda
y sólo tu amor solventa.
Brilla en tu boca el conjuro
que templa mis vanidades,
el mismo que a claridades
salva mi voz de lo oscuro.
A tus labios me apresuro
si quiero beso y cuidado,
como rogante exaltado
que implora piel y prestancia,
convocando a su fragancia
a mi aliento enamorado.
Contigo todo he ganado.
en feliz comparecencia,
la de la ufana presencia…
más bonita que ninguna.
Atesorada fortuna
-invisible a los demás-
que se da cuando te das
perentoria y generosa
como perfume de rosa
que se extiende más y más.
Luce en tus ojos la aurora
y en sus destellos la mía,
el verdor que cada día
colma mis ansias, señora.
Con tu mirada mejora
la fiebre de mi osamenta,
el miedo que me atormenta
cuando atormenta la duda,
la noche que me demuda
y sólo tu amor solventa.
Brilla en tu boca el conjuro
que templa mis vanidades,
el mismo que a claridades
salva mi voz de lo oscuro.
A tus labios me apresuro
si quiero beso y cuidado,
como rogante exaltado
que implora piel y prestancia,
convocando a su fragancia
a mi aliento enamorado.
Contigo todo he ganado.