...
Es tan bello tu rostro,
cual radiante crepúsculo
emotiva la vida
matizando rojizas
las nubes celestiales.
A mi turbado espíritu
acércale tu risa,
cual cálida ventisca
en ardiente verano
deleita la existencia.
De tu presencia emana un fulgor agradable
que dulcemente expande un jugoso color,
cual sangre de las vides, da al vino su sabor.
Veo abrise en mi pecho un esplendor dorado,
cual trigales maduros, dorados por el sol.
german g
Es tan bello tu rostro,
cual radiante crepúsculo
emotiva la vida
matizando rojizas
las nubes celestiales.
A mi turbado espíritu
acércale tu risa,
cual cálida ventisca
en ardiente verano
deleita la existencia.
De tu presencia emana un fulgor agradable
que dulcemente expande un jugoso color,
cual sangre de las vides, da al vino su sabor.
Veo abrise en mi pecho un esplendor dorado,
cual trigales maduros, dorados por el sol.
german g