F.A.M
Poeta recién llegado
Los malditos e inesperados cambios de humor
del clima me hierve la sangre,
me sancocha la piel,
me moja a medias tintas hasta desbordar de repente,
y comprime mis impulsos excéntricos
lejos de los putos bares del centro de Lima
que se venden como las más concurridas y juergueras
como una primeriza que da gratis su virginidad
al mejor postor noche tras noche con el mismo cuento
si le entrega las llaves de la diversión,
pero no hay nada que hacerle cuando
la madre natura está embravecida
como si se le hubiera venido la regla,
y los planes paganos de los míos y de los tuyos
se fueran a ir por el retrete
mientras grabamos el caos al voleo y las tristes
miradas de los nativos que ven como la carretera central
ha sido cerrada por motivo de las funambulescas lluvias.
Un sin fin de lluvias, fatales huaicos,
y que ante nuestros ojos sobresaltados
se llevaría todo lo que encuentra a su paso.
Pero esos putos huaicos no me arrastraran a mí,
porque yo de allí ya me he largado.
del clima me hierve la sangre,
me sancocha la piel,
me moja a medias tintas hasta desbordar de repente,
y comprime mis impulsos excéntricos
lejos de los putos bares del centro de Lima
que se venden como las más concurridas y juergueras
como una primeriza que da gratis su virginidad
al mejor postor noche tras noche con el mismo cuento
si le entrega las llaves de la diversión,
pero no hay nada que hacerle cuando
la madre natura está embravecida
como si se le hubiera venido la regla,
y los planes paganos de los míos y de los tuyos
se fueran a ir por el retrete
mientras grabamos el caos al voleo y las tristes
miradas de los nativos que ven como la carretera central
ha sido cerrada por motivo de las funambulescas lluvias.
Un sin fin de lluvias, fatales huaicos,
y que ante nuestros ojos sobresaltados
se llevaría todo lo que encuentra a su paso.
Pero esos putos huaicos no me arrastraran a mí,
porque yo de allí ya me he largado.