Angel Of Silence
Poeta recién llegado
El llanto condenado de este amor comienza a perderse en la noche,
mientras el tiempo parece detenerse en este lugar.
Un monumento a la desesperanza se alza rápidamente,
cuando el decrépito silencio pronuncia las palabras que no deseo escuchar.
Poco a poco, tu voz comienza a transformarse en ese monstruo
que atormenta mis recuerdos sin piedad.
El desamor, con su puñal, asesina al corazón lentamente,
dejando un charco de dolor imposible de secar.
La luz vacilante de una vela va revelando
los restos de mi alma destrozada con crueldad.
A lo lejos, tú, como una sombra ya muerta,
contemplas la triste escena con una impasible frialdad.
Los fantasmas de los recuerdos susurran sus lamentos,
pero ninguno de nosotros los quiere escuchar.
Solo un suspiro gélido del viento
los acompaña en su dolorosa soledad.
El eco de tus pasos se desvanece en la distancia,
mientras mis lágrimas van dejándome sin esperanza de felicidad.
La soledad ahora ahoga con golpes la puerta,
queriendo encontrar nuevamente en mí su antiguo hogar.
La noche extiende sobre mí su manto funerario,
envolviendo lo que queda en un abrazo mortal.
El amor condenado ahora es un recuerdo solitario,
y el llanto eterno es una triste canción final.
mientras el tiempo parece detenerse en este lugar.
Un monumento a la desesperanza se alza rápidamente,
cuando el decrépito silencio pronuncia las palabras que no deseo escuchar.
Poco a poco, tu voz comienza a transformarse en ese monstruo
que atormenta mis recuerdos sin piedad.
El desamor, con su puñal, asesina al corazón lentamente,
dejando un charco de dolor imposible de secar.
La luz vacilante de una vela va revelando
los restos de mi alma destrozada con crueldad.
A lo lejos, tú, como una sombra ya muerta,
contemplas la triste escena con una impasible frialdad.
Los fantasmas de los recuerdos susurran sus lamentos,
pero ninguno de nosotros los quiere escuchar.
Solo un suspiro gélido del viento
los acompaña en su dolorosa soledad.
El eco de tus pasos se desvanece en la distancia,
mientras mis lágrimas van dejándome sin esperanza de felicidad.
La soledad ahora ahoga con golpes la puerta,
queriendo encontrar nuevamente en mí su antiguo hogar.
La noche extiende sobre mí su manto funerario,
envolviendo lo que queda en un abrazo mortal.
El amor condenado ahora es un recuerdo solitario,
y el llanto eterno es una triste canción final.
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