FURTIVA
Tus órbitas celestes, simétricas son cual crepúsculo
y aurora de suave seda.
Yo ávido y precipitado me repliego
con el sentir tiránico, tumbado, palpitante
y busco la consigna de pasar el tedio y la cólera.
Eres doncella que permito acoger
como ser celestial y universal
y me quites la congoja sutil amapola,
soy tregua, soy amaranto encrespado
y azufre a la vez, fundiéndome
a temperatura elevada, ardiendo como betún.
Que manera de coruscar tu guarnición
y engastar la pedrería, frente a los lirios
crucificados en la natura, quienes me dicen,
es furtiva pero anida como jaspe
y solo piensa en vivir y soñar contigo,
ya que su corazón, es solo tuyo.
Hector Alberto Villarruel.