Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Galante quiso el tiempo andar conmigo
de manos por la senda relojera;
galante prefirió ser muñequera
y a golpes de segundos darme abrigo.
Jamás le pedí al tiempo ser testigo
del paso de mi pie por su escalera;
tampoco quise nunca que supiera
un verso más allá de este que digo.
El tiempo -rey de atajos sin salida,
de olvidos que te aquietan la memoria-
se pierde mientras gana la partida.
Galante su reloj de pena y gloria
te invita a su presente dando vida
y luego te transforma en sólo historia.
de manos por la senda relojera;
galante prefirió ser muñequera
y a golpes de segundos darme abrigo.
Jamás le pedí al tiempo ser testigo
del paso de mi pie por su escalera;
tampoco quise nunca que supiera
un verso más allá de este que digo.
El tiempo -rey de atajos sin salida,
de olvidos que te aquietan la memoria-
se pierde mientras gana la partida.
Galante su reloj de pena y gloria
te invita a su presente dando vida
y luego te transforma en sólo historia.