La Sexorcisto
Lluna V. L.
mis gatos negros
podridos
en un mundo perfecto,
espinas de pescados
en el último segundo
del sueño feliz,
si es la noche maullidos
puedo llorar con un quizás....
el precio a pagar
consumir o consumirse,
mis gatitos deshaciéndose
en el humus del tiempo,
los reflejos son el mismo
laberinto de una mañana
tan monótona como la agorafobia
que contrae la realidad
en estrellas negras
empeñadas en caer como losas.
un luto me dicen que tengo que hacer
también un entierro,
el mundo feliz de las rosas
y los buenos olores,
pero hoy mi nariz está agudizada
y puedo oler lo que hay debajo;
podrido y fecal,
ancestral y sin compasión.
gatitos negros descomponiéndose
tan rápido y tan trágico,
mis caricias son dedos en hueso
sin libertad para poder tocar vida,
y a lo mejor puedo balbucear
un quizás...
mañana será distinto
y todo no continúe pudriéndose.
podridos
en un mundo perfecto,
espinas de pescados
en el último segundo
del sueño feliz,
si es la noche maullidos
puedo llorar con un quizás....
el precio a pagar
consumir o consumirse,
mis gatitos deshaciéndose
en el humus del tiempo,
los reflejos son el mismo
laberinto de una mañana
tan monótona como la agorafobia
que contrae la realidad
en estrellas negras
empeñadas en caer como losas.
un luto me dicen que tengo que hacer
también un entierro,
el mundo feliz de las rosas
y los buenos olores,
pero hoy mi nariz está agudizada
y puedo oler lo que hay debajo;
podrido y fecal,
ancestral y sin compasión.
gatitos negros descomponiéndose
tan rápido y tan trágico,
mis caricias son dedos en hueso
sin libertad para poder tocar vida,
y a lo mejor puedo balbucear
un quizás...
mañana será distinto
y todo no continúe pudriéndose.
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