No llega a enfriarse mi pistola.
Ya he matado nueve palabras
en lo que va de semana.
Palabras
sospechosas.
Esas que con aparente
buena fe,
tratan de explicar
lo inexplicable
El lunes a primera hora,
recuerdo se acercó
durante el desayuno,
la palabra albedrío.
Le dí a bocajarro.
¿qué podía hacer?
teniendo exactamente
como tengo,
dos manos , dos piernas
dos ojos, dos orejas
por los siglos de los siglos.