A contra luz.
Poeta asiduo al portal
Aguarda agradar al cráneo interno
la bondad negra de un corazón ciego,
se equivoca el labriego, defecto de fe;
nada puede germinar sin la cemilla
aunque a caudales brote el río inmerso,
aunque abones las meninges.
Haga la paz del equivocado adivino
que partió en tres diez años vacíos
y los izó para llenarlos de peste,
de muchos creyentes y creídos.
Padre siniestro
los tienes envueltos
y existen otros
muchos venenos.
la bondad negra de un corazón ciego,
se equivoca el labriego, defecto de fe;
nada puede germinar sin la cemilla
aunque a caudales brote el río inmerso,
aunque abones las meninges.
Haga la paz del equivocado adivino
que partió en tres diez años vacíos
y los izó para llenarlos de peste,
de muchos creyentes y creídos.
Padre siniestro
los tienes envueltos
y existen otros
muchos venenos.
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