Gilmar Antonio
Poeta recién llegado
De días grises,
Y seres humanos sobrexcitados,
En una madrugada del 94,
El viento escupió al mendigo.
Con cara larga y el ceño fruncido,
El llanto a su lado,
Y el nido torcido;
Desde chiquito que supo caminar.
Bastones de calle,
Ausencias salvajes,
El vino al volante,
Y sus corazas de algodón.
Del amor es ignorante,
Aunque no lo sepa jamás,
Tiene un alma congelada,
De verano disfraz.
No sabe pedir perdón,
Y viaja ligero de maldad,
Es inmensamente quebrantable,
Y se llama Gilmar.
Y seres humanos sobrexcitados,
En una madrugada del 94,
El viento escupió al mendigo.
Con cara larga y el ceño fruncido,
El llanto a su lado,
Y el nido torcido;
Desde chiquito que supo caminar.
Bastones de calle,
Ausencias salvajes,
El vino al volante,
Y sus corazas de algodón.
Del amor es ignorante,
Aunque no lo sepa jamás,
Tiene un alma congelada,
De verano disfraz.
No sabe pedir perdón,
Y viaja ligero de maldad,
Es inmensamente quebrantable,
Y se llama Gilmar.