D. Daniel Cruz
Poeta recién llegado
Dicen que por las noches le ven caminar silente entre la oscuridad de su tristeza. Mientras las cuerdas angustiadas de un violín se escuchan a lo lejos, solo él, y su tristeza.
Solo sus pasos y su sombra, solo su dolor y él vagan por las calles. No hay amor en su corazón, no hay luz en sus ojos. Rompe entero su corazón y a todo vapor sus ojos lloran. El lamento de su música hace que el mundo se arrodille; desde lejos su voz será escuchada inmortal como el tiempo, sublime como el viento.
Le llaman: "El loco enamorado de luna"; su alma es solo espuma; solo es un gitano conjurando lo imposible, solo es un gitano amando de rodillas, lo imposible solo es... aquel gitano... que en su guitarra juró amar y no pudo, solo es el gitano errante.
Solo sus pasos y su sombra, solo su dolor y él vagan por las calles. No hay amor en su corazón, no hay luz en sus ojos. Rompe entero su corazón y a todo vapor sus ojos lloran. El lamento de su música hace que el mundo se arrodille; desde lejos su voz será escuchada inmortal como el tiempo, sublime como el viento.
Le llaman: "El loco enamorado de luna"; su alma es solo espuma; solo es un gitano conjurando lo imposible, solo es un gitano amando de rodillas, lo imposible solo es... aquel gitano... que en su guitarra juró amar y no pudo, solo es el gitano errante.