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Glosando a Rubén Darío

Maravillosa glosa Alonso, te luciste!!, versos fuertes con un sentir doliente, la vida duele si, aunque tiene sus recompensas, todo puesto en la balanza, el resultado depende del momento, un enorme placer leerte, besos.
 
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Rubén Darío


Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
que se deja llevar incluso por el viento,
que espera primaveras para volverse aliento
y a sus muertes resiste, albura de lo esquivo.

Dichosa la finura de la arena y el polvo
y más la piedra dura, porque esa ya no siente,
maldita la erosión del múltiple accidente
sangrante que es la herida que con el tiempo azolvo.

No nos duelen los años ni el tiempo ni la espera,
nos duele más el ansia que existe en el motivo;
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
en el esfuerzo eterno del remo y la galera.

Hoy, callarme podría mas digo abiertamente
que es tránsito la vida, una quimera el cielo,
y entre colores siento que no hay peor desvelo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.


Rubén Darío, uno de mis preferidos. Mucha fuerza en este poema, tanto que maldices. Me gustan los poemas con personalidad aunque no esté
de acuerdo con que la piedra no siente. Llueve sobre ella y crece el musgo, hay vida desde mi humilde mirada . Si, puede ser pesada la vida consciente, cuando no hay replanteo de lo que como seres humanos somos.
Espero no te ofendas, me ha gustado el poema y aprendo sobre alejandrinos, yo los escribo con estructura de soneto, me refiero a la cantidad de versos, dos cuartetos y dos tercetos. Me dices si es una variante.?
Me quedo con estos versos "que es tránsito la vida, una quimera el cielo," Un saludo cordial.-Gracias por compartir.-
 
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Rubén Darío


Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
que se deja llevar incluso por el viento,
que espera primaveras para volverse aliento
y a sus muertes resiste, albura de lo esquivo.

Dichosa la finura de la arena y el polvo
y más la piedra dura, porque esa ya no siente,
maldita la erosión del múltiple accidente
sangrante que es la herida que con el tiempo azolvo.

No nos duelen los años ni el tiempo ni la espera,
nos duele más el ansia que existe en el motivo;
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
en el esfuerzo eterno del remo y la galera.

Hoy, callarme podría mas digo abiertamente
que es tránsito la vida, una quimera el cielo,
y entre colores siento que no hay peor desvelo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Vuelvo a tu bello poema porque ahora te recuerdo poeta, has estado en mi blog. leyendo mi mini prosa Para Marta.
Me sonaba tu nombre , escribes bello. Un saludo especial.-
 
Siempre he dicho que tienes el don de la palabra como manifiesto simbólico de toda la sensibilidad que te mueve a escribir bellezas como esta glosa que es todo un homenaje a Rubén Darío, a la vida, a ser como un árbol que nunca es ajeno a sentir el entorno. Exquisito tu poema poeta Alonso, saludos a la vuelta y un abrazo a la llegada.
Hola Nancy, desde estas piedras y árboles que invitan a escribir y a mimetizarse con el entorno.
Muchas gracias, estimada Nancy, desde este tránsito y quimera que es la vida.
Un gran abrazo de colores.
 
Cualquier alago amigo Alonso..., bueno solo siento que tu poesía es de mucha calidad y me gusto que pusieras los versos entrelazados y se nota una gran fluidez, y esa gran y enorme pulcritud que se palpa en tus versos, me sorprende que no publiques en clásica competitiva tu poesía es de una energía que se palpa llena de virtudes.

Todo un gran placer amigo Alonso Vincent abrazos.
Hola Roman, encantado de volver y encontrarme con los amigos, aunque el trabajo nos robe prácticamente todo el tiempo.
No me tienta, de momento, publicar en competitiva; lo hice hace tiempo y me regalaron dos copas de esas. Ahora hay que dejar que otros compañeros alcancen la suya. Al fin y al cabo las letras y los versos son por ellos mismos.
Un gran abrazo y mil gracias amigo Roman.
 
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Rubén Darío


Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
que se deja llevar incluso por el viento,
que espera primaveras para volverse aliento
y a sus muertes resiste, albura de lo esquivo.

Dichosa la finura de la arena y el polvo
y más la piedra dura, porque esa ya no siente,
maldita la erosión del múltiple accidente
sangrante que es la herida que con el tiempo azolvo.

No nos duelen los años ni el tiempo ni la espera,
nos duele más el ansia que existe en el motivo;
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
en el esfuerzo eterno del remo y la galera.

Hoy, callarme podría mas digo abiertamente
que es tránsito la vida, una quimera el cielo,
y entre colores siento que no hay peor desvelo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
gran homenaje al más grande poeta del siglo XX, es mi favorito y un es deleite una glosa soberbia, grato homenaje que por cierto es mi poeta favorito...

saludos Alonso.
 
Maravillosa glosa Alonso, te luciste!!, versos fuertes con un sentir doliente, la vida duele si, aunque tiene sus recompensas, todo puesto en la balanza, el resultado depende del momento, un enorme placer leerte, besos.
Entre subidas, bajadas y llaneando soy siempre partidario de la vida. Pero cuando nos llegan poemas como este de Rubén Darío, uno se contagia de su sentir.
Muchas gracias, Mariposa Ale, y un abrazote con alegrías de vivir
 
Rubén Darío, uno de mis preferidos. Mucha fuerza en este poema, tanto que maldices. Me gustan los poemas con personalidad aunque no esté
de acuerdo con que la piedra no siente. Llueve sobre ella y crece el musgo, hay vida desde mi humilde mirada . Si, puede ser pesada la vida consciente, cuando no hay replanteo de lo que como seres humanos somos.
Espero no te ofendas, me ha gustado el poema y aprendo sobre alejandrinos, yo los escribo con estructura de soneto, me refiero a la cantidad de versos, dos cuartetos y dos tercetos. Me dices si es una variante.?
Me quedo con estos versos "que es tránsito la vida, una quimera el cielo," Un saludo cordial.-Gracias por compartir.-
Hola Catia, las maldiciones siempre fueron recurrentes en esto de la poesía: lo que nos gusta, lo que nos disgusta... y hay que imprimirle una dosis de esa pasión que nos sobra.
Me dejé llevar por el gran Rubén, por la nostalgia y por este tránsito que nos llega.
Me encantan las piedras; en las cercanías me llaman el señor de las piedras porque ellas y yo somos uno... y con los árboles una familia.
La estructura del poema es la de cuatro cuartetos, uno por cada verso del serventesio alejandrino de Darío.
De ofendido nada, me encantó tu comentario.
De vez en cuando me doy una vuelta por los blogs y comento alguno que me gusta. Fue el caso de tu prosa y de otro poema tuyo que acabo de visitar.

Un saludote y mil gracias, Catia. Nos seguimos viendo entre versos y prosas.
 
gran homenaje al más grande poeta del siglo XX, es mi favorito y un es deleite una glosa soberbia, grato homenaje que por cierto es mi poeta favorito...

saludos Alonso.
Muchas gracias, Abrahám, Nos dejamos llevar por el maestro y surgieron estos cuartetos alejandrinos.
Un abrazo, compañero, y nos vemos entre letras.
 
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Rubén Darío


Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
que se deja llevar incluso por el viento,
que espera primaveras para volverse aliento
y a sus muertes resiste, albura de lo esquivo.

Dichosa la finura de la arena y el polvo
y más la piedra dura, porque esa ya no siente,
maldita la erosión del múltiple accidente
sangrante que es la herida que con el tiempo azolvo.

No nos duelen los años ni el tiempo ni la espera,
nos duele más el ansia que existe en el motivo;
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
en el esfuerzo eterno del remo y la galera.

Hoy, callarme podría mas digo abiertamente
que es tránsito la vida, una quimera el cielo,
y entre colores siento que no hay peor desvelo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Encantada Alonso de llegar a este glosa
con uno de mis poetas predilectos
y más una de sus obras que subyugan mi alma
has logrado engastar de forma excelente
cada verso y mantener el nivel
qué grato ha sido leerte, mi querido Alonso,
vaya mi felicitación, con todo respeto,

ligiA
 
Encantada Alonso de llegar a este glosa
con uno de mis poetas predilectos
y más una de sus obras que subyugan mi alma
has logrado engastar de forma excelente
cada verso y mantener el nivel
qué grato ha sido leerte, mi querido Alonso,
vaya mi felicitación, con todo respeto,

ligiA
Muchas gracias, Ligia, y un abrazo desde estas tierras.
Es esta estrofa una de las que componen el poema que más me gusta de Darío... y con ella intenté componer este poema.
Celebro que te gustara y celebro tu presencia.
 
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Rubén Darío


Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
que se deja llevar incluso por el viento,
que espera primaveras para volverse aliento
y a sus muertes resiste, albura de lo esquivo.

Dichosa la finura de la arena y el polvo
y más la piedra dura, porque esa ya no siente,
maldita la erosión del múltiple accidente
sangrante que es la herida que con el tiempo azolvo.

No nos duelen los años ni el tiempo ni la espera,
nos duele más el ansia que existe en el motivo;
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
en el esfuerzo eterno del remo y la galera.

Hoy, callarme podría mas digo abiertamente
que es tránsito la vida, una quimera el cielo,
y entre colores siento que no hay peor desvelo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.


Sencillamente magistral. Gracias por deleitarnos con tus letras.

Mouse
 
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Rubén Darío


Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
que se deja llevar incluso por el viento,
que espera primaveras para volverse aliento
y a sus muertes resiste, albura de lo esquivo.

Dichosa la finura de la arena y el polvo
y más la piedra dura, porque esa ya no siente,
maldita la erosión del múltiple accidente
sangrante que es la herida que con el tiempo azolvo.

No nos duelen los años ni el tiempo ni la espera,
nos duele más el ansia que existe en el motivo;
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
en el esfuerzo eterno del remo y la galera.

Hoy, callarme podría mas digo abiertamente
que es tránsito la vida, una quimera el cielo,
y entre colores siento que no hay peor desvelo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Magnífica glosa, y la valentía de atreverse a glosar a Ruben Dario.
Forma y fondo impecable.
mis respetos poeta.
 
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Rubén Darío


Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
que se deja llevar incluso por el viento,
que espera primaveras para volverse aliento
y a sus muertes resiste, albura de lo esquivo.

Dichosa la finura de la arena y el polvo
y más la piedra dura, porque esa ya no siente,
maldita la erosión del múltiple accidente
sangrante que es la herida que con el tiempo azolvo.

No nos duelen los años ni el tiempo ni la espera,
nos duele más el ansia que existe en el motivo;
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
en el esfuerzo eterno del remo y la galera.

Hoy, callarme podría mas digo abiertamente
que es tránsito la vida, una quimera el cielo,
y entre colores siento que no hay peor desvelo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

He revisado tu lista y no me di cuenta que ya te había comentado, Yo recién te conocía y no sabía nada de clásica, pero me acompañaste en algunos poemas que no lucían fluidos, un tanto forzados.
Ahora te vuelvo al leer y soy recurrente en lo que me agrada como El poeta Rubén Darío, y tu manera de glosarlo, y nuestra amistad a crecido.
Lo subo para el deleite de los nuevos usuarios y me gusta esto ""Me identifico con las piedras y con los árboles facilmente... y con las tristezas ajenas."" Eso es tener empatía, es ponerse en el zapato de qué que tiene tristeza, y con respecto a las piedras y los árboles, por ahí dices que son familia, entre gorriones y golondrinas, y es eso lo que llamamos SOMOS UNO.
Un abrazote Vincent, hay un lienzo en cada estación para que dejes tus pinceladas, no dejes de escribir mi buen amigo, más de una vez me han inspirados tus versos.
Gracias por bajar de tus montañas, los fines de semana.
 
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