Nommo
Poeta veterano en el portal
Quieres ser impenetrable.
Inimitable.
Redondo, como un monovolumen de Ford, muy confortable.
Un Nissán Micra de color rojo, manejable.
Lo sé, porque lo dice tu mirada.
Que no te privas de nada.
Que vives la vida loca, de cabo a rabo.
Y que lavas la ropa que te adecenta, y limpias tus dientes,
mascando chicle de menta. Pero sin azúcar.
Entiendo que amas el mero detalle, y como Sherlock Holmes, usas la pipa de tabaco,
y la lupa.
Bien te supo trepar al cielo, por la hiedra mágica.
Es lógico: Tienes fuerzas de flaqueza o agallas, y audacia sin medios.
Circunnavegaste el mundo, junto a Magallanes y Elcano. Acudiste a muchas clases de piano.
Por eso, ser macho es una ruina, a no ser que tengas clase.
Quieres ser tú, la piedra angular.
El Cristo. La base.
Para que el templo se levante sobre tu cuerpo humano.
Y te integres en el cuerpo de Cristo, durante la Primavera, el Verano, el Otoño o el Invierno.
Sí, yo te capto. Porque yo te gobierno.
Inimitable.
Redondo, como un monovolumen de Ford, muy confortable.
Un Nissán Micra de color rojo, manejable.
Lo sé, porque lo dice tu mirada.
Que no te privas de nada.
Que vives la vida loca, de cabo a rabo.
Y que lavas la ropa que te adecenta, y limpias tus dientes,
mascando chicle de menta. Pero sin azúcar.
Entiendo que amas el mero detalle, y como Sherlock Holmes, usas la pipa de tabaco,
y la lupa.
Bien te supo trepar al cielo, por la hiedra mágica.
Es lógico: Tienes fuerzas de flaqueza o agallas, y audacia sin medios.
Circunnavegaste el mundo, junto a Magallanes y Elcano. Acudiste a muchas clases de piano.
Por eso, ser macho es una ruina, a no ser que tengas clase.
Quieres ser tú, la piedra angular.
El Cristo. La base.
Para que el templo se levante sobre tu cuerpo humano.
Y te integres en el cuerpo de Cristo, durante la Primavera, el Verano, el Otoño o el Invierno.
Sí, yo te capto. Porque yo te gobierno.
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