Elisalle
Poetisa
No me juzgue, no,
por ser golondrina
que no solo busca veranos
porque en todas las épocas
encuentra un motivo para volar.
Hay que detenerse a veces
para llenar la alforja,
para capear el sol
y llenar de agua la petaca.
¿Qué se pone bravo porque no quiero anidar?
Claro que no quiero y parece que lo siento,
este karma que llevo,
no permite quedar
en un solo punto cardinal.
Soy torrente,
viento y calor en exceso;
escarcha y corrida de volcán
y aunque duela irse,
es la opción que hizo carne en mi carne
y eso no lo cambio a ningún postor.
¿Qué voy a vivir sin amor?
-Quién dijo eso-
En las madrugadas eternas
y en el fugaz atardecer,
encuentro todo lo que necesito para seguir
¿Eso es vivir sin amor?
No, señor.
Eterna buscadora de suelos desconocidos
que reciben mis pies adoloridos
y de pronto olvido si a otro duele más que a los míos.
Unjo la vida en cada latido,
doy gracias y gozo si una mano
puedo pasar por la frente febril del hermano
y ver su rostro cuando empieza a sonreír
-Ya ha pasado-
Vuelvo a marchar donde indique el viento.
Ave viajera que sufre cansancio,
Estos huesos, aún no lo perciben,
pero retorno para descansar el cansancio,
sé que para siempre no voy a quedarme.
No,
por favor,
deje mi modo,
permita que vuele y no me diga aventurera.
Con humildad comprendo
y acepto si la existencia me hizo ave,
después de haber sembrado y acunado el fruto.
Los caminos son mis hijos
y los árboles mi casa,
el desierto brasero para calentar los dedos,
la lluvia es frescura que falta
para sacarse el polvo,
para lavar la cara,
para abrazar el mundo falto de esperanzas.
No sé dónde me quede,
ignoro la forma en que voy a detenerme
y poco pienso en ello;
es posible que me quede en el amor
cuando vea el rostro de quien me acompaña
y diga: Hasta aquí no más,
ahora no, pero voy amando, siempre amando.
Caballero,
no recele por no quedarme,
no he encontrado quien sea más fuerte que mis ansias
o será que no deseo ser convencida
De aquí nada más voy a llevarme
que estas vivencias que hacen sentir tan grande
por dentro
y cada vez más pequeña
por fuera.
Caballero querido,
esta golondrina no busca solo el verano.
por ser golondrina
que no solo busca veranos
porque en todas las épocas
encuentra un motivo para volar.
Hay que detenerse a veces
para llenar la alforja,
para capear el sol
y llenar de agua la petaca.
¿Qué se pone bravo porque no quiero anidar?
Claro que no quiero y parece que lo siento,
este karma que llevo,
no permite quedar
en un solo punto cardinal.
Soy torrente,
viento y calor en exceso;
escarcha y corrida de volcán
y aunque duela irse,
es la opción que hizo carne en mi carne
y eso no lo cambio a ningún postor.
¿Qué voy a vivir sin amor?
-Quién dijo eso-
En las madrugadas eternas
y en el fugaz atardecer,
encuentro todo lo que necesito para seguir
¿Eso es vivir sin amor?
No, señor.
Eterna buscadora de suelos desconocidos
que reciben mis pies adoloridos
y de pronto olvido si a otro duele más que a los míos.
Unjo la vida en cada latido,
doy gracias y gozo si una mano
puedo pasar por la frente febril del hermano
y ver su rostro cuando empieza a sonreír
-Ya ha pasado-
Vuelvo a marchar donde indique el viento.
Ave viajera que sufre cansancio,
Estos huesos, aún no lo perciben,
pero retorno para descansar el cansancio,
sé que para siempre no voy a quedarme.
No,
por favor,
deje mi modo,
permita que vuele y no me diga aventurera.
Con humildad comprendo
y acepto si la existencia me hizo ave,
después de haber sembrado y acunado el fruto.
Los caminos son mis hijos
y los árboles mi casa,
el desierto brasero para calentar los dedos,
la lluvia es frescura que falta
para sacarse el polvo,
para lavar la cara,
para abrazar el mundo falto de esperanzas.
No sé dónde me quede,
ignoro la forma en que voy a detenerme
y poco pienso en ello;
es posible que me quede en el amor
cuando vea el rostro de quien me acompaña
y diga: Hasta aquí no más,
ahora no, pero voy amando, siempre amando.
Caballero,
no recele por no quedarme,
no he encontrado quien sea más fuerte que mis ansias
o será que no deseo ser convencida
De aquí nada más voy a llevarme
que estas vivencias que hacen sentir tan grande
por dentro
y cada vez más pequeña
por fuera.
Caballero querido,
esta golondrina no busca solo el verano.
Margarita
21/06/2013
21/06/2013
Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
©
Inscrpción: 204.688
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