Avecita migratoria,
siempre, vuelves a tu nido.
Tus gorjeos son la gloria,
es muy ágil, tu memoria.
Muy bello tu colorido.
Alegras el arrabal,
al anunciar primavera,
se dice que eres leal.
Que inspiras un madrigal,
que al tatuar, eres primera.
En tu acrobático vuelo,
luces, tus bellos colores.
Se confunden con el cielo,
son metales, en el suelo.
Son guirnaldas tricolores.
Golondrina encantadora,
orientas dando ternura,
es tu imagen protectora.
Tu actitud bien seductora,
es palpable tu finura.
Te cubres, en mil sonatas,
encadenas melodías.
Al vuelo al insecto atas,
ni siquiera lo maltratas,
dándote tus alegrías.
Última edición: