Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Veo las gotas de lluvia
cargadas de dulce recuerdos
posarse con melancolía
sobre la ventana del tiempo.
Tienen esa dulzura
de las tardes tranquilas,
conversando con mi padre
sobre cosas de la vida.
Resaltan el dulce brillo
de esos niños ansiosos,
esperando el fin de la lluvia
para jugar en los pozos.
Y al verlas deslizarse
suavemente por el vidrio,
se convierten en lagrimas
en busca de un fiel cariño.
Como me gustan las tardes
con estos grises tan tiernos,
con esta suave llovizna
donde afloran los sentimientos.