yojhamf
Poeta recién llegado
Sueño perfecto e imagen perfecta al despertarme a diario con el reflejo de tus ojos, sin ánimo y con una férrea lucha por despertarme busco abrazarte por la espalda, exigiendo como cual puchero de niño los últimos cinco minutos abrazado a tu cadera, esperando que no se escape de las sabanas la calidez de nuestra temperatura mañanera.
Me deleito con tu aroma natural, besos y lametones predominan en tu cuello, cosquilleo y piel erizada me dan autoridad para continuar mi camino, cruce de piernas, beso en los labios y un ultimo suspiro ante de caerme rendido en tus pechos, siesta antes de despertase o un inmaduro que quiere quedarse abrazado con su esposa en ves de irse a trabajar, llámenlo como quieran, solo sé que quiero besarla, dormirme entre su abdomen y juguetear con su cabello el tiempo que sea posible.
Es hora de levantarse, esta vez sin excusas y pretextos, café de desayuno antes de meterme a bañar, como sonámbulo puedo llegar arrastrado a la regadera, desde lejos y con dificultad puedo ver la silueta mas hermosa y esbelta que hay, si quedarme abrazado con ella en las sabanas fue estupendo, bañarme con ella seria sublime.
Sin mencionar palabra alguna me dedico a adentrarme en la tina con la mujer mas hermosa del planeta, estremecido estoy con el agua completamente fría y yo aun medio dormido.
¡Relájate! es lo que susurra en mis oídos y coloco mi cabeza bajo las infinitas gotas que caen sobre mi nuca.
Extendido de brazos y mi cabeza mirando al suelo con el agua helada cayendo sobre mi nuca, mi querida esposa se apiada de mi al darme un fabuloso en la espalda, por mas egoísta que fuera solo me dedique a sentir sus manos y sentir del placer que me proporcionaba.
Manejaba sus manos como quien crea un jarrón de barro, suavemente podía sentir sus besos en mi cuello y las manos en el pecho, la humedad de las gotas combinado de lo caliente de su cuerpo fueron solo motivos suficientes para que mi excitación fuera a explotar.
Permití voltearme y entregarme completamente entre su cuerpo y sus besos, las cosas estaban difíciles y esto es justamente algo que necesitaba, me dedique a consentirla y a consentirme enjabonando poco a poco su cuerpo, el aroma del jabón era sencillamente perfecto, era algo parecido al melocotón pero podía distinguir el olor a vainilla también.
Nuestros besos eran inseparables, interminables, infinitos y sumamente deliciosos, podía sentir su piel mojada y nuestros fríos pedían encontrarse, mi pecho pedía hacerle compañía a sus senos y mis manos inquietas solo se dedicaban a prestarle atención a sus piernas.
Me miras sonriendo, entiendo ya que es el momento de hacerte mía y volvernos uno solo, dejo una vez mas que mi boca busque desesperada la parte de atrás de tu cuello, cierro mis parpados y me fundo con tu cuerpo, movimientos casi perfectos y cónsonos, las gotas frías nos recorren mientras unimos, el jabón y la espuma cae al suelo, no puedo oír mas nada que no son tus gemidos y el constate sonido del agua golpeándonos.
Después de eso, cada quien a su trabajo y nuestra cuenta regresiva para volver a dormir juntos y quizás otro encuentro seductor, de tu y yo, acompañado de las gotas, el jabón y las ganas
Me deleito con tu aroma natural, besos y lametones predominan en tu cuello, cosquilleo y piel erizada me dan autoridad para continuar mi camino, cruce de piernas, beso en los labios y un ultimo suspiro ante de caerme rendido en tus pechos, siesta antes de despertase o un inmaduro que quiere quedarse abrazado con su esposa en ves de irse a trabajar, llámenlo como quieran, solo sé que quiero besarla, dormirme entre su abdomen y juguetear con su cabello el tiempo que sea posible.
Es hora de levantarse, esta vez sin excusas y pretextos, café de desayuno antes de meterme a bañar, como sonámbulo puedo llegar arrastrado a la regadera, desde lejos y con dificultad puedo ver la silueta mas hermosa y esbelta que hay, si quedarme abrazado con ella en las sabanas fue estupendo, bañarme con ella seria sublime.
Sin mencionar palabra alguna me dedico a adentrarme en la tina con la mujer mas hermosa del planeta, estremecido estoy con el agua completamente fría y yo aun medio dormido.
¡Relájate! es lo que susurra en mis oídos y coloco mi cabeza bajo las infinitas gotas que caen sobre mi nuca.
Extendido de brazos y mi cabeza mirando al suelo con el agua helada cayendo sobre mi nuca, mi querida esposa se apiada de mi al darme un fabuloso en la espalda, por mas egoísta que fuera solo me dedique a sentir sus manos y sentir del placer que me proporcionaba.
Manejaba sus manos como quien crea un jarrón de barro, suavemente podía sentir sus besos en mi cuello y las manos en el pecho, la humedad de las gotas combinado de lo caliente de su cuerpo fueron solo motivos suficientes para que mi excitación fuera a explotar.
Permití voltearme y entregarme completamente entre su cuerpo y sus besos, las cosas estaban difíciles y esto es justamente algo que necesitaba, me dedique a consentirla y a consentirme enjabonando poco a poco su cuerpo, el aroma del jabón era sencillamente perfecto, era algo parecido al melocotón pero podía distinguir el olor a vainilla también.
Nuestros besos eran inseparables, interminables, infinitos y sumamente deliciosos, podía sentir su piel mojada y nuestros fríos pedían encontrarse, mi pecho pedía hacerle compañía a sus senos y mis manos inquietas solo se dedicaban a prestarle atención a sus piernas.
Me miras sonriendo, entiendo ya que es el momento de hacerte mía y volvernos uno solo, dejo una vez mas que mi boca busque desesperada la parte de atrás de tu cuello, cierro mis parpados y me fundo con tu cuerpo, movimientos casi perfectos y cónsonos, las gotas frías nos recorren mientras unimos, el jabón y la espuma cae al suelo, no puedo oír mas nada que no son tus gemidos y el constate sonido del agua golpeándonos.
Después de eso, cada quien a su trabajo y nuestra cuenta regresiva para volver a dormir juntos y quizás otro encuentro seductor, de tu y yo, acompañado de las gotas, el jabón y las ganas
