Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
GÓTICO. (Dedicado a los poetas)
Acaricia la mano
a una lápida sin nombre
las huellas quieren sentir
y no tiene sentido que el frío
aflore sentimientos en los dedos.
¡ A maximus ad minima!
Espéculo quisiera ser mi labio
para sentirte el latido
mas la vida y no el azar ha querido
dejarme despojado
de ti, de tu mundo, de tu beso
arrogante fui y por eso
ahora lloro lo que escribo.
Legistar quisiera al sueño
de su espacio ser su dueño
y en la cadencia de un verso romántico
abrir las ventanas a las campanas
para que lleguen a tus oídos muertos
todos los verbos que son sonido.
Arrancar quiero la tapa
guardar tu polvo en mi cara
llorarte los huesos hasta lavarlos
dejar al marfil deslumbrando
hacer que se cieguen mis ojos
y en el poso de todas las almas
dejarles como te he amado.
¡A verbis ad verbera!
lacera un ave a mi pena
y la pluma de su ala
no quiere entregarme,
jamás se rindió a nadie
hizo de su lucha victoria
en el fuego del aura de un dragón
¡Ab alta cuncta!
Alguien dijo una vez:
Eres Príncipe del gótico
y en el telón de mis parpados
se cierra la geografía
que marca el devenir de los pasos
ausentes y sin huellas
que huella dejó en el alma mía.
Prestatario fui de un verso
y con presteza quise recitarlo:
Te vi tumbada vida mía
ausente de mortaja y aire,
te recorrí desnuda sin mirarte
porque te sentí abrazándome,
la luna me hizo de madre
para en su claridad consolarme,
que el luto me lo arrancó el viento
para en desnudez
volver a sentirte, retornarte
yaciendo contigo entre espasmos
y pedirle a un caminante
que haga camino sin despertarme,
porque quiero vivirte en finito
para morirme en ti de placer infinito.
Que me abran todas las puertas
su dios y tu demonio,
que levitante quiero cruzar una y todas
en el instante en que sin mirarte
pueda verte a través del espejo del tiempo,
y ahora ya puedo sentarme
no a esperar sino a amarte,
que si del muerto es el descanso eterno
del yo vivo es la gloria de adorarte.
¡ Ab imo pectore
amor animi arbitrio sumitur,
non ponitur
fortis est ut mors dilectio !
Juan José Marin.
A maximis ad minima - De lo máximo a lo mínimo
A verbis ad verbera - De las palabras a los golpes
Ab alta cuncta - Desde todo lo alto
Ab imo pectore - Con todo mi corazón
amor animi arbitrio sumitur,non ponitur - Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.
Fortis est ut mors dilectio - El amor es fuerte como la muerte
Acaricia la mano
a una lápida sin nombre
las huellas quieren sentir
y no tiene sentido que el frío
aflore sentimientos en los dedos.
¡ A maximus ad minima!
Espéculo quisiera ser mi labio
para sentirte el latido
mas la vida y no el azar ha querido
dejarme despojado
de ti, de tu mundo, de tu beso
arrogante fui y por eso
ahora lloro lo que escribo.
Legistar quisiera al sueño
de su espacio ser su dueño
y en la cadencia de un verso romántico
abrir las ventanas a las campanas
para que lleguen a tus oídos muertos
todos los verbos que son sonido.
Arrancar quiero la tapa
guardar tu polvo en mi cara
llorarte los huesos hasta lavarlos
dejar al marfil deslumbrando
hacer que se cieguen mis ojos
y en el poso de todas las almas
dejarles como te he amado.
¡A verbis ad verbera!
lacera un ave a mi pena
y la pluma de su ala
no quiere entregarme,
jamás se rindió a nadie
hizo de su lucha victoria
en el fuego del aura de un dragón
¡Ab alta cuncta!
Alguien dijo una vez:
Eres Príncipe del gótico
y en el telón de mis parpados
se cierra la geografía
que marca el devenir de los pasos
ausentes y sin huellas
que huella dejó en el alma mía.
Prestatario fui de un verso
y con presteza quise recitarlo:
Te vi tumbada vida mía
ausente de mortaja y aire,
te recorrí desnuda sin mirarte
porque te sentí abrazándome,
la luna me hizo de madre
para en su claridad consolarme,
que el luto me lo arrancó el viento
para en desnudez
volver a sentirte, retornarte
yaciendo contigo entre espasmos
y pedirle a un caminante
que haga camino sin despertarme,
porque quiero vivirte en finito
para morirme en ti de placer infinito.
Que me abran todas las puertas
su dios y tu demonio,
que levitante quiero cruzar una y todas
en el instante en que sin mirarte
pueda verte a través del espejo del tiempo,
y ahora ya puedo sentarme
no a esperar sino a amarte,
que si del muerto es el descanso eterno
del yo vivo es la gloria de adorarte.
¡ Ab imo pectore
amor animi arbitrio sumitur,
non ponitur
fortis est ut mors dilectio !
Juan José Marin.
A maximis ad minima - De lo máximo a lo mínimo
A verbis ad verbera - De las palabras a los golpes
Ab alta cuncta - Desde todo lo alto
Ab imo pectore - Con todo mi corazón
amor animi arbitrio sumitur,non ponitur - Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar.
Fortis est ut mors dilectio - El amor es fuerte como la muerte
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