Alma Soñadora !
GUERRERA CON ALMA DE POETA
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ABRAZANDO UN POCO LA VIDA
Hace algunos días recordé algunas cosas de mi infancia. Por un momento vinieron a mi mente algunas de las historias, entre ellas recordé como hablaban sobre los árboles y de todos los beneficios de estar cerca de la naturaleza y las energías que estos transmitían. Hace 2 días al salir del hospital me senté un momento en la cafetería, tenía la necesidad de estar a solas conmigo misma. Miré por los cristales hacia afuera, desde ahí se alcanzaba a ver un camino lleno de robles, tomé mi bolsa y salí casi corriendo, el día estaba nublado, el viento rosaba mi rostro y jugaba con mi cabello rodeandome y deslizandose por todo mi cuerpo. Era como si estuviera festejando conmigo. La noticia que estaba esperando. Me senté en una banca y no pude contener el llanto, al fin la tormenta que me perseguía estaba pasando,
le dí gracias a Dios en ese momento vinieron otros recuerdos, Pasajes de cuando era pequeňa y estaba cerca de mamá, papá y mi familia. ¡Aquéllas tardes de otoňo! que estoy segura que han de haber sido las mejores de mi vida, cuando me sentaba a mirar como se formaban por todas partes fuertes remolinos, danzando repletos de hojas secas que con el aire se perdían. Mi padre siempre disfrutó el va y ven de la gente, siempre amable con todo el mundo y no había día que más de uno se acercara a saludarlo para hacerle compaňía. El tiempo se iba sin sentirlo, él sentado en una banca de cemento que había hecho con sus propias manos para que mamá saliera y se sentara a su lado. Casi todas las tardes se juntaban varias personas con él en la puerta, grandes y pequeňos que disfrutaban al escuchar sus historias, era muy grato ver como lo respetaban y lo seguían. Él renacía de nuevo y sus ojos grises se iluminaban cada vez que contaba los demás las anécdotas de sus aventuras Por el andar de su vida. Cómo si al hacerlo volviera a vivirlas y yo al escuchar cada una viajaba con él en sus travesías. Fué entonces que recordé que en una de ellas había hablado de los árboles, ¿no sé si él lo recuerda? Dijo que lo más hermoso es la vida del campo y estar cerca de los árboles y las plantas era impregnarse de sus energías, y que " Abrazar un árbol, es como abrazar la vida." Recordé entonces que cerca de la casa había un árbol grande del que muchas veces me hablaban, sin pensarlo me subí al auto y me dirigí a ese parque dónde se encontraba, al verlo me quedé sorprendida, era grande y de raíces bien cimentadas. Con el pulso a mil por hora, tal vez por todas las emociones vividas en éstos días, yo quería experimentar como una necesidad lo que papá decía sobre los robles. Tenía ganas de abrazarlo y admiré por primera vez la verdadera belleza que la naturaleza nos brinda y que muchas veces no nos damos cuenta. Medité callada dando gracias a la vida, por lo que ese día había pasado, le dije en silencio que estaba ahí por azares del destino y fueron los recuerdos los que me llevaron a conocerlo. Lo abracé muy fuerte sin pensarlo, solo quería llenarme de toda su energía y recuperar un poco del tiempo que me han robado. A decir verdad todavía ayer no creía si eran ciertas esas historias, que por mi camino se han escuchado. ¡Lo único cierto! es que por unas horas logré sentirme más tranquila como si al abrazarlo él me haya llenado de calma hasta llegar a casa y quedarme dormida. Siento que en los árboles exíste una fuerza universal que proviene de la naturaleza y de la vida misma. ¡Ahora creo que es verdad lo que decían!
"ABRAZAR UN ÁRBOL DE RAÍCES FIRMES, ES ABRAZAR UN POCO LA VIDA"
"Y lo hice gracias a los recuerdos que en mí despertaron"
Ana Lilia Trinidad Campos
Alma Soňadora......ATC
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