Gracias a María Jesús,
Que no la conozco
Ni falta que me hace.
Anhelo que continúe recitando poemas.
Sobre heridas que se curan con las nubes.
Gracias a su voz austera y enferma,
Como si faltara poco para supurar la llaga que tanto la atormenta.
Después de una travesia sin agua,
Por un desierto caudaloso de deseos inauditos.
Gracias a ellas mis grietas comienzan a cerrarse.
Aunque no la conozco,
Ni ella me conoce.
Ni falta que le hace
Que no la conozco
Ni falta que me hace.
Anhelo que continúe recitando poemas.
Sobre heridas que se curan con las nubes.
Gracias a su voz austera y enferma,
Como si faltara poco para supurar la llaga que tanto la atormenta.
Después de una travesia sin agua,
Por un desierto caudaloso de deseos inauditos.
Gracias a ellas mis grietas comienzan a cerrarse.
Aunque no la conozco,
Ni ella me conoce.
Ni falta que le hace