• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Gracias por dejarte ver

Jose Anibal Ortiz Lozada

Poeta adicto al portal
Gracias por dejarte ver en esa oscuridad,
aunque haya sido por un instante,
aún ese amor lírico, rítmico e ilógico que nos unió,
cual canto de sirena en mares de soledad.

Tus ojos, faros en la tormenta,
destellos de vida en la penumbra,
un abrazo que quema y sana,
el verbo encarnado en cada beso.

En la noche eterna de mis días,
tu risa, sinfonía de sueños,
se filtra como luz entre las rendijas,
borrando sombras, esculpiendo deseos.

Amor que desafía la razón,
que se alza sobre cimientos de locura,
y en su desvarío encuentra la verdad,
esa verdad que solo tú y yo conocemos.

Gracias por ese instante efímero,
donde el tiempo se detuvo y fuimos eternos,
por la poesía hecha carne, hecha voz,
por el amor que, aunque breve, fue infinito.

Así, en el eco de tu adiós,
queda la melodía de lo vivido,
una canción sin final, sin despedida,
la huella indeleble de nuestro amor lírico, rítmico e ilógico.
 
Gracias por dejarte ver en esa oscuridad,
aunque haya sido por un instante,
aún ese amor lírico, rítmico e ilógico que nos unió,
cual canto de sirena en mares de soledad.

Tus ojos, faros en la tormenta,
destellos de vida en la penumbra,
un abrazo que quema y sana,
el verbo encarnado en cada beso.

En la noche eterna de mis días,
tu risa, sinfonía de sueños,
se filtra como luz entre las rendijas,
borrando sombras, esculpiendo deseos.

Amor que desafía la razón,
que se alza sobre cimientos de locura,
y en su desvarío encuentra la verdad,
esa verdad que solo tú y yo conocemos.

Gracias por ese instante efímero,
donde el tiempo se detuvo y fuimos eternos,
por la poesía hecha carne, hecha voz,
por el amor que, aunque breve, fue infinito.

Así, en el eco de tu adiós,
queda la melodía de lo vivido,
una canción sin final, sin despedida,
la huella indeleble de nuestro amor lírico, rítmico e ilógico.
Dulce melodía melancólica.

Saludos
 
Gracias por dejarte ver en esa oscuridad,
aunque haya sido por un instante,
aún ese amor lírico, rítmico e ilógico que nos unió,
cual canto de sirena en mares de soledad.

Tus ojos, faros en la tormenta,
destellos de vida en la penumbra,
un abrazo que quema y sana,
el verbo encarnado en cada beso.

En la noche eterna de mis días,
tu risa, sinfonía de sueños,
se filtra como luz entre las rendijas,
borrando sombras, esculpiendo deseos.

Amor que desafía la razón,
que se alza sobre cimientos de locura,
y en su desvarío encuentra la verdad,
esa verdad que solo tú y yo conocemos.

Gracias por ese instante efímero,
donde el tiempo se detuvo y fuimos eternos,
por la poesía hecha carne, hecha voz,
por el amor que, aunque breve, fue infinito.

Así, en el eco de tu adiós,
queda la melodía de lo vivido,
una canción sin final, sin despedida,
la huella indeleble de nuestro amor lírico, rítmico e ilógico.

Siempre se encuentra algo nuevo en cada uno de tus versos amigo Anibal.
Un abrazo.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba