Silvio soñaba con serpientes
y yo con una rubia
en quien las neuronas de Einstein y las nalgas de la Monroe
tuvieron el descaro de reencarnar…
esa después de una clase de trigonometría
me exigió que levantara la vista
y dejara en paz a los senos y los cosenos
que tras sus encajes de Victoria
resultaban ser la única matemática que mi adolescencia
no multiplicaba por un bostezo.
Silvio soñaba con aviones
y yo con una rubia
que me ayudaba a tender mis sabanas a lo que quedara de noche y sal
después de sudarle vientre adentro
el abecedario de la rabia
la decepción y el humo de segunda mano
mis colmillos de ortodoncia
mis versos que tenían más de bengala
más de isla prostituible
más de canción impuntual
más de solo de trenes y distancia
que de papel y grafito.
Silvio soñaba lo que había que callar
y yo con una rubia
que todos los jueves
después de prometernos olvidos y hasta prontos
tiende un gramo de paz entre sus pechos de quirófano
y deja que me destruya al tango que mi vocación dicte
mientras le hablo de amor
lasañas Emilianas
daiquirís de sonrisas
… y otro montón de cosas
que nunca
me he atrevido a hacer.
Silvio soñaba con serpientes de mar
aviones que entre si se mataban
y cosas que tuvo la suerte de callar…
yo aun sueño con rubias
siempre ligeras de ropa
y te juro
que no me siento culpable.
a las rubias de mi vida… gracias por doler.
y yo con una rubia
en quien las neuronas de Einstein y las nalgas de la Monroe
tuvieron el descaro de reencarnar…
esa después de una clase de trigonometría
me exigió que levantara la vista
y dejara en paz a los senos y los cosenos
que tras sus encajes de Victoria
resultaban ser la única matemática que mi adolescencia
no multiplicaba por un bostezo.
Silvio soñaba con aviones
y yo con una rubia
que me ayudaba a tender mis sabanas a lo que quedara de noche y sal
después de sudarle vientre adentro
el abecedario de la rabia
la decepción y el humo de segunda mano
mis colmillos de ortodoncia
mis versos que tenían más de bengala
más de isla prostituible
más de canción impuntual
más de solo de trenes y distancia
que de papel y grafito.
Silvio soñaba lo que había que callar
y yo con una rubia
que todos los jueves
después de prometernos olvidos y hasta prontos
tiende un gramo de paz entre sus pechos de quirófano
y deja que me destruya al tango que mi vocación dicte
mientras le hablo de amor
lasañas Emilianas
daiquirís de sonrisas
… y otro montón de cosas
que nunca
me he atrevido a hacer.
Silvio soñaba con serpientes de mar
aviones que entre si se mataban
y cosas que tuvo la suerte de callar…
yo aun sueño con rubias
siempre ligeras de ropa
y te juro
que no me siento culpable.
a las rubias de mi vida… gracias por doler.
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