Un saludo de cortesía
antes de dar inicio
a esta tragedia.
Seré tu adicción
y tu, querida mía,
serás mi perdición.
La música de fondo
dará inicio
a esta última noche;
prepárate, querida,
pues al final
de nuestro último baile,
no quedará rastro alguno
de todo este dolor.
Entre sombras y fantasmas
nuestro último encuentro tendrá lugar;
adiós al pasado,
olvida el presente,
puesto que futuro ya no hay.
Bienvenida sea nuestra muerte
Góticas esculturas
danzarán a nuestro alrededor,
en un remolino de recuerdos,
de venganza y de dolor.
Apariciones,
quimeras,
demonios y pesadillas
¡Adiós a todas ellas!
Estamos solos en esto, querida,
solos,
así es como todo empezó.
Una última mirada a tus ojos,
al vacío de tus ojos;
adelante, sé lo que deseas,
hecha un vistazo
a lo que haz hecho de mi,
yo ya he visto
lo que haré de ti.
Una última caricia,
tu rostro,
tu cabello,
tu cuello,
tus labios
¡Oh, dulce perdición!
Un último beso
antes de decir adiós.
Ya lo sé, querida,
esta adicción a mi no te deja respirar,
sientes como se te va la vida,
sientes que jamás podrás escapar;
y ¿adivina que?
Este es el mismo vacío
en el que yo me encuentro perdido,
todo gracias a ti,
mi perdición.
Las puertas nos esperan,
ángeles de luz
atormentan nuestro oscuro camino.
Un dulce infierno,
eso es lo que hemos creado.
Caeremos juntos
en este vacío,
en esta perdición,
bañados con la sangre
de nuestra venganza;
dos extraños tomados de la mano,
dos extraños matándose el uno al otro,
dos extraños disfrutando
de los últimos dulces momentos
de esta venganza sin sentido
En un mar de sangre,
así es como termina todo.
Trae tus municiones
apunta al corazón,
pues mi veneno
ya esta en tu sangre,
que comience nuestra perdición.
Juntos hasta el final,
deja que esta guerra entre los dos
termine de una vez.