al volver sobre ello
lo evocado flota ante mí
de modo más o menos claro,
y los distintos modos
de esta falta de claridad
afectan al todo
que es evocado
y a sus modos
de ser consciente.
también en el darse
originario
de un objeto temporal
encontrábamos que primero
aparece vivamente
claramente
y que luego transita
con claridad decreciente
al vacío.
Estas modificaciones
pertenecen al flujo
Pero mientras que
las mismas modificaciones
comparecen
en la representación del flujo
en esta nos salen al encuentro
otras oscuridades distintas.
pues incluso lo claro
se ofrece en ella
como visto a través de un velo
falto de claridad
y ello en mayor o menor medida
No han de confundirse por tanto
unas y otras faltas de claridad
los modos específicos de la vivacidad
y de la falta de ella
de la claridad y de la falta de ella
en la evocación que representa
no pertenecen a lo evocado
o bien lo hacen sólo en virtud
del cómo de la evocación
pertenecen a la vivencia
actual de evocación.
E. Husserl.
La conciencia interna del tiempo.
lo evocado flota ante mí
de modo más o menos claro,
y los distintos modos
de esta falta de claridad
afectan al todo
que es evocado
y a sus modos
de ser consciente.
también en el darse
originario
de un objeto temporal
encontrábamos que primero
aparece vivamente
claramente
y que luego transita
con claridad decreciente
al vacío.
Estas modificaciones
pertenecen al flujo
Pero mientras que
las mismas modificaciones
comparecen
en la representación del flujo
en esta nos salen al encuentro
otras oscuridades distintas.
pues incluso lo claro
se ofrece en ella
como visto a través de un velo
falto de claridad
y ello en mayor o menor medida
No han de confundirse por tanto
unas y otras faltas de claridad
los modos específicos de la vivacidad
y de la falta de ella
de la claridad y de la falta de ella
en la evocación que representa
no pertenecen a lo evocado
o bien lo hacen sólo en virtud
del cómo de la evocación
pertenecen a la vivencia
actual de evocación.
E. Husserl.
La conciencia interna del tiempo.