Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Granadita
Cuando te dije niña redondita
yo te estaba bordando la cintura,
y veo que tu don desenvoltura
nos une a la cadera tan bonita.
Redonda estaba el alba, granadita,
y viste que del sol es su hermosura;
comprende que de sol no doy la altura
y quedo impertinente sin la cita.
Confusos nos quedamos sin amor
y tu aire me llegó de un odio tanto
que quise así arreglarlo con honor:
Bendita es tu armadura, de un grosor,
que tienes a los ángeles de manto
en tules que ocultaban tu esplendor.
Cuando te dije niña redondita
yo te estaba bordando la cintura,
y veo que tu don desenvoltura
nos une a la cadera tan bonita.
Redonda estaba el alba, granadita,
y viste que del sol es su hermosura;
comprende que de sol no doy la altura
y quedo impertinente sin la cita.
Confusos nos quedamos sin amor
y tu aire me llegó de un odio tanto
que quise así arreglarlo con honor:
Bendita es tu armadura, de un grosor,
que tienes a los ángeles de manto
en tules que ocultaban tu esplendor.
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