carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
a Franz Kafka
Vamos a empujar este trocito de estiércol
más allá de los cojines del sofá, Gregorio.
El timbre nos ensordece.
La presión es anónima y cobarde.
La solidaridad soy yo, ¿cómo te aviso?
si la esencia se diluye en la angustia
y tú te inmovilizas en los ecos.
En cambio, yo ví una luz. Un círculo abismal.
Es cierto. Es el sitio, el otero, el claro,
pero las penumbras son aún intensas
y la duda anonada... pero estoy a tu lado,
escorpionado, igualmente cosido de metamorfosis
y te empujo la pata y me subo a tu espalda
de insecto, yo te jalo la pata, ¿lo sientes?
Con ello trato de decirte que sigues siendo
el hombre, su poco de decencia y la consciencia
te dijo: «Con quien te encuentres, mueve
esta bolita de sol, que es gránulo de vida,
un gorgojito vibrátil, Gregorio».
02-11-1990 / El libro de la guerra
http://carloslopezdzur-carlos.blogspot.com/2008/10/el-libro-de-la-guerra-indice.html
Vamos a empujar este trocito de estiércol
más allá de los cojines del sofá, Gregorio.
El timbre nos ensordece.
La presión es anónima y cobarde.
La solidaridad soy yo, ¿cómo te aviso?
si la esencia se diluye en la angustia
y tú te inmovilizas en los ecos.
En cambio, yo ví una luz. Un círculo abismal.
Es cierto. Es el sitio, el otero, el claro,
pero las penumbras son aún intensas
y la duda anonada... pero estoy a tu lado,
escorpionado, igualmente cosido de metamorfosis
y te empujo la pata y me subo a tu espalda
de insecto, yo te jalo la pata, ¿lo sientes?
Con ello trato de decirte que sigues siendo
el hombre, su poco de decencia y la consciencia
te dijo: «Con quien te encuentres, mueve
esta bolita de sol, que es gránulo de vida,
un gorgojito vibrátil, Gregorio».
02-11-1990 / El libro de la guerra
http://carloslopezdzur-carlos.blogspot.com/2008/10/el-libro-de-la-guerra-indice.html