Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
“Caminos desteñidos en nieblas,
Arenas dormidas, bocas desiertas,
Carretas lentas, empujando relojes,
Habitaciones de mil puertas abiertas,
Arboles de manos extendidas y secas,
Ventanas clausuradas por cortinas obscuras,
Marea que no inunda costas, montañas sin piedras,
Retrato borrados, desbordados de lágrimas,
Maderas en fuego, sin humedad atmosférica…”
Quema el aire, la música que se estrecha
Enciende el agua derramada en la hoguera,
Apaga las fotos, que encendí con mis lágrimas,
Abren los recuerdos en las paredes una brecha,
Puedo verte sonreír tras ella, pura y satisfecha,
Puedo verte escapar sin cerrar la puerta,
Sumergirte en la espuma de nuestra bañera,
Colando la dulzura me dejabas tu estela,
Atesorando mi escultura de humanidad deshecha,
Puedo verte tejer sueños con hilos de promesas,
Festejando aniversarios, con champaña y cerezas,
Puedo ver en tus pechos resurgir el vapor del deceo
Puedo sentir en las paredes de tu interior, el apogeo.
Verte dormir sin ocultar tus sueños,
Sangrar tu rojo cada vez que tu boca derramaba besos,
La miel de tus aros, colgando en gotas sobre mi lengua,
Torrente de tu cuerpo fluyendo espeso…
…Pero en un pestañeo, el libro se cierra,
Tierra que obscura y fría entierra,
Cada paso recorrido,
Atrás quedó la grieta, si preludios, emparchada
Las hormas quebradas, las raíces arrancadas,
Tanto amor, para que!
Tanto dolor, para que!
Sentado cepillando mi sombra, intentando borrarla
Buscando el arma que me hirió distraído
Romper la brújula y olvidarla,
Me gustaría tener ojos para encontrar el
Camino, que entre tus cabellos he perdido…
Que se cuecen las palabras para que no sean tan crudas
Pintar de colores mi mundo que yace desteñido….
Aceptar al fin que te he perdido!
Arenas dormidas, bocas desiertas,
Carretas lentas, empujando relojes,
Habitaciones de mil puertas abiertas,
Arboles de manos extendidas y secas,
Ventanas clausuradas por cortinas obscuras,
Marea que no inunda costas, montañas sin piedras,
Retrato borrados, desbordados de lágrimas,
Maderas en fuego, sin humedad atmosférica…”
Quema el aire, la música que se estrecha
Enciende el agua derramada en la hoguera,
Apaga las fotos, que encendí con mis lágrimas,
Abren los recuerdos en las paredes una brecha,
Puedo verte sonreír tras ella, pura y satisfecha,
Puedo verte escapar sin cerrar la puerta,
Sumergirte en la espuma de nuestra bañera,
Colando la dulzura me dejabas tu estela,
Atesorando mi escultura de humanidad deshecha,
Puedo verte tejer sueños con hilos de promesas,
Festejando aniversarios, con champaña y cerezas,
Puedo ver en tus pechos resurgir el vapor del deceo
Puedo sentir en las paredes de tu interior, el apogeo.
Verte dormir sin ocultar tus sueños,
Sangrar tu rojo cada vez que tu boca derramaba besos,
La miel de tus aros, colgando en gotas sobre mi lengua,
Torrente de tu cuerpo fluyendo espeso…
…Pero en un pestañeo, el libro se cierra,
Tierra que obscura y fría entierra,
Cada paso recorrido,
Atrás quedó la grieta, si preludios, emparchada
Las hormas quebradas, las raíces arrancadas,
Tanto amor, para que!
Tanto dolor, para que!
Sentado cepillando mi sombra, intentando borrarla
Buscando el arma que me hirió distraído
Romper la brújula y olvidarla,
Me gustaría tener ojos para encontrar el
Camino, que entre tus cabellos he perdido…
Que se cuecen las palabras para que no sean tan crudas
Pintar de colores mi mundo que yace desteñido….
Aceptar al fin que te he perdido!