K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
Yeso
mis manos son de yeso
y las congojas que se aglutinan
bajo el paraguas
de las noches mustias de junio.
Y transmutan en cal
las alas que ahora llevan
míseras palabras en andas
Le hablan a la gente
de la huella en mis zapatos
de los azules entrecortados
y el canto de aquellos eucaliptos
al crecer la tarde.
El debut circense
de despojos de demonios
se amotinan expectantes
ante los párpados de mi cama.
No hay madrugadas
sin el sabor del sonido de tus besos
colándose entre el tibio abrazo
de mi vientre
Jamás alcé la mano
al espectro de tu ausencia
nunca quise abandonarme
al baile incierto de la depresión.
He sujetado hasta con las uñas
las palabras febriles que colgamos
al filo de la sed que astilla metales
y ahora delata.
Gritos acomplejados en la sombra
letras que tiritan agonizando
en la fantasía insomne
de la maldita esperanza
Es que los años han pasado
arrugándome el rostro
y esta noche rehúso a dejar
que la pérdida de tu amor
consiga al fin,
envejecerme el espíritu.