Gustavo Arroyo
Poeta asiduo al portal
El alma se estruja
mientras el aguacero del desencanto
cae sobre mis huesos,
que lloran en descampado.
Los años, con su consabida procesión
de minutos expirados,
han agrietado mi frente y mis sueños.
El olor a humanidad derrotada
se levanta desde lo subterráneo
y su repugnancia me corta la respiración.
Estos son días grises,
tanto como el más gris
de los tonos grises;
hambre de alegrías
sin horas felices.
-G. Arroyo, 01/Julio/2011 -
mientras el aguacero del desencanto
cae sobre mis huesos,
que lloran en descampado.
Los años, con su consabida procesión
de minutos expirados,
han agrietado mi frente y mis sueños.
El olor a humanidad derrotada
se levanta desde lo subterráneo
y su repugnancia me corta la respiración.
Estos son días grises,
tanto como el más gris
de los tonos grises;
hambre de alegrías
sin horas felices.
-G. Arroyo, 01/Julio/2011 -
Última edición: