Cris Agatha
Poeta recién llegado
Cualquiera sea el deseo de un alma perdida, espero sea escuchado, puesto que estoy en los mismos zapatos de tal suerte que me ha tocado.
No es alarde en vano, aunque quizá lo parezca. Ya ni mi espejo pinta mas azules flores en las esquinas de mi cuarto interrumpido por el brutal ruido agudo de un grito desesperado. Ya ni las aves que sonoras cantaba dulcemente en mis mañanas han vuelto en cada nueva llegada del inmortal vibrante en mi piel transparentada.
Es simple; me dije a mi misma, dejad correr el agua bajo el puente, será esa la forma de despegarme de las malicias que acechan tras de mi, que intentan cegar y esconder las luces de la vida que siempre soñé, donde yo me veo tan feliz. Sin dolor, sin penas, ni pasados que persigan mi infante flor eterna. Que ya las tormentas de la realidad viva no me asusten, que sea el pastizal quemado a fuego tan puro y natural lo que continúe presente, apaciguando y resplandeciendo en este rostro de jovial mirada y sonrisas apagadas...
No es alarde en vano, aunque quizá lo parezca. Ya ni mi espejo pinta mas azules flores en las esquinas de mi cuarto interrumpido por el brutal ruido agudo de un grito desesperado. Ya ni las aves que sonoras cantaba dulcemente en mis mañanas han vuelto en cada nueva llegada del inmortal vibrante en mi piel transparentada.
Es simple; me dije a mi misma, dejad correr el agua bajo el puente, será esa la forma de despegarme de las malicias que acechan tras de mi, que intentan cegar y esconder las luces de la vida que siempre soñé, donde yo me veo tan feliz. Sin dolor, sin penas, ni pasados que persigan mi infante flor eterna. Que ya las tormentas de la realidad viva no me asusten, que sea el pastizal quemado a fuego tan puro y natural lo que continúe presente, apaciguando y resplandeciendo en este rostro de jovial mirada y sonrisas apagadas...