Guadalupe Trigo

chalaramoscuencamendez

Poeta que considera el portal su segunda casa
“El morral, la yunta, . . . memoria difunta.”

Dejó su Ciudad llena de ilusiones,
partió en la chinampa con fe, con canciones,
de un lago escondido pa’ ver a Valerio,
su milpa, Rosita, cortejo . . . misterio.

Se fue acompañando al niño dormido,
desatar de trenzas, la tarde, suspiro,
olvidó a “Chatita” por novia Catrina
cumplió su promesa no pisar cantina.

Desde su trinchera digno encumbrado
florecita noche sueño acumulado
la niña del verso secretos de octubre,
María Madrugada entuertos descubre.

¿Qué pasará con su “re” renacido?
nota, pauta, música, clave, sonido,
camino de velas encantamiento,
reflexión, reencuentro, resurgimiento.

Rebozo Cenzontle mudo por ausencia
encontró su nido en nubes querencia
supo de los negros, de pobres mestizos,
le dolió el encuentro de seres sumisos.

Plaza Coyoacanera el recuerdo al viento
poetisa Sor Juana oda, rezo . . . lento
pues la muerte llega rondando esqueletos
de huesos quebrados, de penas repletos.

Pajarero de la luna que se marcha,
te espero Viola mi vida, mi escarcha,
nuestras almas son gemelas de leyendas
de Cortés, de la Malinche, de prebendas.

Ahí, en “La Conchita”, en el kiosco su mirada
apasionada la conciencia trastornada
no más por ser mi amor, mi cómplice y todo,
linda serpentina que se abre a su modo.

Voló hasta el final del quinto verano
de los pobres hombres mañana temprano,
de colores ocultos triste realidad
barrotes sin suerte, rejas sin piedad.

Carceleras sombras de aquellos viejos ahuehuetes,
gobiernos podridos pobres huidos alcahuetes,
te necesito latinoamericano
por la dichosa senda del mexicano.

¿Se aprisionaron sus trovas con ruegos?,
en viejos campanarios cilindros ciegos,
así, en “el olvido te lo juro corazón”
dijo Guadalupe Trigo con su canción.

Ya que te quiero te extraño cotidiano
sin mala jornada sos mi meridiano;
engañando vista girando su anhelo
el fiel rehilete se nos fue pa’ l cielo.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, Distrito Federal (la Ciudad de Guadalupe Trigo), a 31 de enero del 2015
Dedicado a la Gran Diva y Señora de la canción, Doña Viola Trigo
Reg. SEP Indautor No. 03-2016-070109301200-14
 
Última edición:
En versos pareados resumes y rindes homenaje a esta conocida y gran representante de la canción cuya voz a dominado hasta Disneylandia y que junto a su esposo Guadalupe trigo sigue triunfando incluso en las cortes europeas.

u_3f9a027e_zps90a92ac3.gif
 
Impresionante.
Me ha calmado.
Un poema rotundo.
Sí, señor. Bien nutrido de pausas, y de rimas.
Sin impacientarse.
 
“El morral, la yunta . . . memoria difunta.”

Dejó su Ciudad, llena de ilusiones,
partió en la chinampa, con fe, con canciones,
de un lago escondido, pa’ ver a Valerio,
su milpa, Rosita, cortejo . . . misterio.

Se fue acompañando al niño dormido,
desatar de trenzas, la tarde, suspiro,
olvidó a “chatita”, por novia Catrina,
cumplió su promesa, no pisar cantina.

Desde su trinchera, digno, encumbrado,
florecita noche, sueño acumulado,
la niña del verso, secretos de octubre,
María Madrugada, entuertos descubre.

¿Qué pasará con su “re”, renacido?,
nota, . . . pauta, . . . música, . . . sonido,
camino de velas, encantamiento,
reflexión, reencuentro, resurgimiento.

Rebozo, Cenzontle, mudo por ausencia,
encontró su nido, en nubes querencia,
supo de los negros, de pobres mestizos,
le dolió el encuentro de seres sumisos.

Plaza Coyoacanera, recuerdos al viento,
poetisa Sor Juana, canto, rezo . . . lento,
pues la muerte llega, rondando esqueletos,
de huesos quebrados, de penas repletos.

Pajarero de la luna, que se marcha,
te espero Viola, mi vida, mi escarcha,
nuestras almas son gemelas, de leyendas,
de Cortes, de la Malinche, de prebendas.

El jardín de “la Conchita”, en el kiosco su mirada,
bien dócil, apasionada, la conciencia trastornada,
por ser amor, mi cómplice y todo,
serpentina, que se abre . . . a su modo.

Voló hasta el final, del quinto verano,
de los pobres hombres, mañana, temprano,
colores ocultos, triste . . . realidad,
barrotes sin suerte, rejas sin piedad.

¿Se aprisionaron sus cantos, con ruegos?,
entre viejos campanarios, cilindros ciegos,
“olvidemos el olvido, te lo juro corazón”,
dijo Guadalupe Trigo, entonando su canción.

Carceleras sombras de los ahuehuetes,
gobiernos podridos, pobres alcahuetes,
yo también te necesito, latinoamericano,
por la senda, dichosa, de cada mexicano.

Ya que te quiero, te extraño, cotidiano,
de mala jornada, nada, siempre sos mi meridiano;
engañando vista, girando su anhelo,
el fiel rehilete se nos fue . . . pa’ l cielo.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, Distrito Federal (la Ciudad de Guadalupe Trigo)., a 31 de enero del 2015.
Dedicado a la Gran Diva y Señora de la canción, Doña Viola Trigo
Reg. SEP Indautor No. 03-2016-070109301200-14
Que interesante y muy original, sin duda con mucho ritmo, felicidades por el merecido reconocimiento, grato leerle
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba