daniel amaya
Poeta fiel al portal
…a veces está tan cerca la última lágrima,
el dolor fugaz hacia la nada,
el hollín de cielo corrompe el aliento,
las ventanas cierran para siempre,
los niños están jugando en el prado,
algunos caen con el corazón en la mano
bajo la mirada de buitres a la distancia,
el mañana repite ciclos humanos
desde el brote de los campos.
A veces está tan cerca el ocaso
como una llama que crece cerca del pajar,
las luces que caen del cielo traen consigo
terror en el corazón de un niño,
en la oscuridad hay chispas que merman
en el tiempo que una sirena aterra,
los niños están jugando en el prado
con el odio de un zángano en sus manos,
algunos caen entre cenizas atroces
otros se les apagan las luces entre rostros familiares.
Hay un villano sentado en un palco
con el mundo en una copa,
¿vejestorio no es suficiente embriaguez?
propagar tamaño sobre los pequeños
no es valiente de ningún modo,
la luna esta ensangrentada sobre
tu lúgubre vista,
la luz caduca entre ventanas rotas…
el dolor fugaz hacia la nada,
el hollín de cielo corrompe el aliento,
las ventanas cierran para siempre,
los niños están jugando en el prado,
algunos caen con el corazón en la mano
bajo la mirada de buitres a la distancia,
el mañana repite ciclos humanos
desde el brote de los campos.
A veces está tan cerca el ocaso
como una llama que crece cerca del pajar,
las luces que caen del cielo traen consigo
terror en el corazón de un niño,
en la oscuridad hay chispas que merman
en el tiempo que una sirena aterra,
los niños están jugando en el prado
con el odio de un zángano en sus manos,
algunos caen entre cenizas atroces
otros se les apagan las luces entre rostros familiares.
Hay un villano sentado en un palco
con el mundo en una copa,
¿vejestorio no es suficiente embriaguez?
propagar tamaño sobre los pequeños
no es valiente de ningún modo,
la luna esta ensangrentada sobre
tu lúgubre vista,
la luz caduca entre ventanas rotas…
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