César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
La gente intentando vivir
preparando alimentos y morada
creciendo hijos alrededor
niñas que juegan la risa y el grito.
La gente de ropa limpia
va con música
diciéndole lunes al lunes
lleva nubes entre las manos.
El ruido musical de máquinas
a palanca y revolución mecánica
suena la bombilla de neón.
La jovencita grabada hace una pausa.
El piso es gris-azul y con estrellas negras, blancas,
más grandes que hormigas lejanas.
Somos nadas corpóreas.
Somos almas calzadas.
Yo
voy pensando
en mi hija.
Finales de junio y mi niña, 2015. César Guevara.
preparando alimentos y morada
creciendo hijos alrededor
niñas que juegan la risa y el grito.
La gente de ropa limpia
va con música
diciéndole lunes al lunes
lleva nubes entre las manos.
El ruido musical de máquinas
a palanca y revolución mecánica
suena la bombilla de neón.
La jovencita grabada hace una pausa.
El piso es gris-azul y con estrellas negras, blancas,
más grandes que hormigas lejanas.
Somos nadas corpóreas.
Somos almas calzadas.
Yo
voy pensando
en mi hija.
Finales de junio y mi niña, 2015. César Guevara.
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