Elisalle
Poetisa
GUITARRA
Vieja confidente de los años mozos,
siempre pareces ausente y estás en la pared
como mudo testigo del tiempo que se fue.
Hay en tus cuerdas un aroma de manos lindas,
energía de quien quiere vivir la vida,
cantando y haciendo posturas que complican
pero no cesa el interés.
Ayer, en la orfandad del no saber
qué próximo rumbo tomaría, te descolgué...
¿Y si vuelvo a intentar como en años de colegio
en que la sola ilusión era tocar, lograr un poco cada día
y volverme a ilusionar?
En punteo sabía qué iba a resultar,
eran temas que salían de corrido y hasta me atrevía a cantar;
tenía soltura en los dedos y un oído musical,
pero ayer no alcanzaban ni a la quinta
y el acorde quedaba a la mitad.
Reí, no sé por qué reí, creo que de mí,
ella está intacta,
tal vez, mejores cuerdas faltan,
a mí, a mí solo me falta práctica
o quizá me estoy engañando y el tiempo fue pasando,
a ella también pero no se nota tanto.
Viejo madero ¿Qué hacemos?
¿Empiezo a agilizar los dedos
o vuelvo a colgarte en la cavidad lisa
y me voy olvidando que quiero llenar de música
este inmenso precipio que hizo el verbo
en mis desbandes ilícitos?
Guitarra compañera, perdí lo que amaba por culpa de eso,
o tal vez, también sea pretexto y nunca me quiso.
Hay que superarlo, disculpa, madero,
no te cuelgo más y a tu abrazo me apego.
¿Empecemos como ayer y hacemos un canto nuevo?
 
Margarita
09/10/2012
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
Vieja confidente de los años mozos,
siempre pareces ausente y estás en la pared
como mudo testigo del tiempo que se fue.
Hay en tus cuerdas un aroma de manos lindas,
energía de quien quiere vivir la vida,
cantando y haciendo posturas que complican
pero no cesa el interés.
Ayer, en la orfandad del no saber
qué próximo rumbo tomaría, te descolgué...
¿Y si vuelvo a intentar como en años de colegio
en que la sola ilusión era tocar, lograr un poco cada día
y volverme a ilusionar?
En punteo sabía qué iba a resultar,
eran temas que salían de corrido y hasta me atrevía a cantar;
tenía soltura en los dedos y un oído musical,
pero ayer no alcanzaban ni a la quinta
y el acorde quedaba a la mitad.
Reí, no sé por qué reí, creo que de mí,
ella está intacta,
tal vez, mejores cuerdas faltan,
a mí, a mí solo me falta práctica
o quizá me estoy engañando y el tiempo fue pasando,
a ella también pero no se nota tanto.
Viejo madero ¿Qué hacemos?
¿Empiezo a agilizar los dedos
o vuelvo a colgarte en la cavidad lisa
y me voy olvidando que quiero llenar de música
este inmenso precipio que hizo el verbo
en mis desbandes ilícitos?
Guitarra compañera, perdí lo que amaba por culpa de eso,
o tal vez, también sea pretexto y nunca me quiso.
Hay que superarlo, disculpa, madero,
no te cuelgo más y a tu abrazo me apego.
¿Empecemos como ayer y hacemos un canto nuevo?
 
Margarita
09/10/2012
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