Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
Ha muerto el perro
Ha muerto el perro; dijo -¿qué diría?-
no dijo nada, es solo un perro falto.
Marchóse, lejos, sobre el cielo alto,
quizá por el jardín, por la ambrosía.
Ladrando como siempre, estaba un día,
bajó de la banqueta de un buen salto,
y un carro le tomó ya por asalto
y sobre algunas flores él caía.
Murió mi perro, lleno en sangre y roto.
De mí fue siempre un perro muy devoto;
¡Nerón, Nerón! ¿Por qué me abandonaste?
¿Acaso nuestros gritos no escuchaste?
Mi hijo te ha llorado sin consuelo,
y tú, camino subes, rumbo al cielo.
Ha muerto el perro; dijo -¿qué diría?-
no dijo nada, es solo un perro falto.
Marchóse, lejos, sobre el cielo alto,
quizá por el jardín, por la ambrosía.
Ladrando como siempre, estaba un día,
bajó de la banqueta de un buen salto,
y un carro le tomó ya por asalto
y sobre algunas flores él caía.
Murió mi perro, lleno en sangre y roto.
De mí fue siempre un perro muy devoto;
¡Nerón, Nerón! ¿Por qué me abandonaste?
¿Acaso nuestros gritos no escuchaste?
Mi hijo te ha llorado sin consuelo,
y tú, camino subes, rumbo al cielo.
Última edición:
::
:
::
::
::