Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Háblame
Déjame escuchar
el canto vital y alegre
del ruiseñor de tus palabras,
oír el eco
de tus pensamientos
saciar el llanto de mi espíritu,
nutriremos con un beso
las raíces del exiguo amor
de dos indigentes,
¡háblame amor mío!,
ahora maduran las almas
ya salió nuestro sol
nos reclama el misterio
de la creación,
ofréceme una cálida mirada
que nos de la bienvenida
para amar con intensidad
nuestra vida,
o solo nos quedará
el vago recuerdo...de las sombras.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados
Déjame escuchar
el canto vital y alegre
del ruiseñor de tus palabras,
oír el eco
de tus pensamientos
saciar el llanto de mi espíritu,
nutriremos con un beso
las raíces del exiguo amor
de dos indigentes,
¡háblame amor mío!,
ahora maduran las almas
ya salió nuestro sol
nos reclama el misterio
de la creación,
ofréceme una cálida mirada
que nos de la bienvenida
para amar con intensidad
nuestra vida,
o solo nos quedará
el vago recuerdo...de las sombras.
Autor: Ángel San Isidro
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