No es que mi vida consista en guardar silencio, o que mis labios están sellados.
Solo que aveces el silencio me habla a mi,
siempre inoportuno, como un estornudo,
siempre distante,
como yo,
cuando finjo no hacer nada mientras te observo.
Mientras con el, construyó fantasías a tu lado,
hablamos de ti, de mi, de nosotros.
De todo y de nada, aveces reímos, aveces solo el habla, y aveces, por no decir casi siempre, solo escuchamos...
solo te escuchamos.
Nos perdemos en debates infinitos, en delirios que suenan a verdad, en el arte marrón que se expande sobre un lienzo negro si...
aveces nos perdemos en tus ojos .
Y es que su compañía hace que me sienta más seguro, sabes, creo que le gustas, solo habla de ti, de todo.
Hablamos de arte, música y aveces de sexo.
Hablamos de tu cuerpo, tu voz y, bueno... hablamos de ti.
A veces también nos creemos artistas, el se ríe de mis fatídicos intentos de replicarte y yo,
y yo de su poesía escrita en letras invisibles.
Y es que al final, siempre terminamos hablando de lo mismo, hablamos de todo, de nada... de ti.
Solo que aveces el silencio me habla a mi,
siempre inoportuno, como un estornudo,
siempre distante,
como yo,
cuando finjo no hacer nada mientras te observo.
Mientras con el, construyó fantasías a tu lado,
hablamos de ti, de mi, de nosotros.
De todo y de nada, aveces reímos, aveces solo el habla, y aveces, por no decir casi siempre, solo escuchamos...
solo te escuchamos.
Nos perdemos en debates infinitos, en delirios que suenan a verdad, en el arte marrón que se expande sobre un lienzo negro si...
aveces nos perdemos en tus ojos .
Y es que su compañía hace que me sienta más seguro, sabes, creo que le gustas, solo habla de ti, de todo.
Hablamos de arte, música y aveces de sexo.
Hablamos de tu cuerpo, tu voz y, bueno... hablamos de ti.
A veces también nos creemos artistas, el se ríe de mis fatídicos intentos de replicarte y yo,
y yo de su poesía escrita en letras invisibles.
Y es que al final, siempre terminamos hablando de lo mismo, hablamos de todo, de nada... de ti.