Hablando de poesía y de amigos,
de tristezas infinitas
de las tormentas del verano,
o de un hogar que hoy son tus brazos.
Cuando la tierra ardía,
cuando me abandonaron al olvido,
cuando la vida era un espacio vacío
detuviste mi caída.
Y yo supe lo que es un poema,
aunque el cielo esté nublado,
ya la noche no será una sombra oscura
porque mi corazón chapotea
dulcemente en tu regazo.
Ana Mercedes Villalobos