roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Quiero hablarte
al cazo sin decirte nada
no quiero perturbar tu pensar,
ni quiero traer de tu memoria
el monologo de ibsen
en sus espectros del pasado.
solo quiero hablarte
tras las bambalinas de la historia,
bajo la sombra de los arboles
que siguen muriendo de pie
tal como los concibió casona
y lo escenifico tu imaginación.
solo quiero hablarte
de tu andar en las tablas
entre la tristeza de la vida
y la furtiva dicha del aplauso
eras elocuente, vivaz, tan real
como lo exige martin descalzo
en sus prostitutas os precederán
en el reino de los cielos
era notorio tu donaire,
el estilo y la gracia
en un brote de luz y fantasía.
cuantos desde el ultimo asiento
aplaudimos tu argumento
cuantos recordamos tu frase
no matemos los finales
y otras tantas cosas implacables
de la directora enérgica
que transmitía sus saberes.
hoy solo quería hablarte
desde mi transitar errante
no tengo nada para contarte
solo quería hablarte
quizá porque así vuelvo al ayer
y a las cosas que me enseñaste
porque vuelvo a deshojar
laureles de nostalgia
y un pensamiento en la distancia
por el arte de hacer arte.
al cazo sin decirte nada
no quiero perturbar tu pensar,
ni quiero traer de tu memoria
el monologo de ibsen
en sus espectros del pasado.
solo quiero hablarte
tras las bambalinas de la historia,
bajo la sombra de los arboles
que siguen muriendo de pie
tal como los concibió casona
y lo escenifico tu imaginación.
solo quiero hablarte
de tu andar en las tablas
entre la tristeza de la vida
y la furtiva dicha del aplauso
eras elocuente, vivaz, tan real
como lo exige martin descalzo
en sus prostitutas os precederán
en el reino de los cielos
era notorio tu donaire,
el estilo y la gracia
en un brote de luz y fantasía.
cuantos desde el ultimo asiento
aplaudimos tu argumento
cuantos recordamos tu frase
no matemos los finales
y otras tantas cosas implacables
de la directora enérgica
que transmitía sus saberes.
hoy solo quería hablarte
desde mi transitar errante
no tengo nada para contarte
solo quería hablarte
quizá porque así vuelvo al ayer
y a las cosas que me enseñaste
porque vuelvo a deshojar
laureles de nostalgia
y un pensamiento en la distancia
por el arte de hacer arte.