pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me acusas de orgullosa
después de que siempre...
estuve a tus pies.
¡Orgullosa!...
yo, que nunca
te dejé implorar perdón.
¡Orgullosa!...
yo, la que entre llanto te rogó
que te quedes.
¡Orgullosa! porque después de ser
tapete donde tu ego pisoteaba,
ahora soy la fiera
con amor propio,
que a la distancia
ves florecer cada día...
No es orgullo, es valentía
de no volver donde morí un día...
El orgullo siempre estuvo en ti,
está aún, haciéndote creer
en tus mentiras,
para no reconocer
que fuiste ruin con mi querer.
Hablemos de orgullo...del tuyo
de aquel que te volvió sordo
ante mis ruegos,
de aquel que te llevo a profesar
amor a otros oídos,
háblame del orgullo
que sentiste al tener
dos amores contigo.
Hablemos pues , del Orgullo
después de que siempre...
estuve a tus pies.
¡Orgullosa!...
yo, que nunca
te dejé implorar perdón.
¡Orgullosa!...
yo, la que entre llanto te rogó
que te quedes.
¡Orgullosa! porque después de ser
tapete donde tu ego pisoteaba,
ahora soy la fiera
con amor propio,
que a la distancia
ves florecer cada día...
No es orgullo, es valentía
de no volver donde morí un día...
El orgullo siempre estuvo en ti,
está aún, haciéndote creer
en tus mentiras,
para no reconocer
que fuiste ruin con mi querer.
Hablemos de orgullo...del tuyo
de aquel que te volvió sordo
ante mis ruegos,
de aquel que te llevo a profesar
amor a otros oídos,
háblame del orgullo
que sentiste al tener
dos amores contigo.
Hablemos pues , del Orgullo
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