Alejandro Leza
Poeta recién llegado
No cabe el horizonte en si mismo,
tan lleno de rostros perdidos
que cubren sus ojos,
con el velo brumoso
del exilio del alma.
Una mirada
mojada de esperanza
que sostiene las alas;
está sola,
porque las sombras
que marchan de lado,
caminan sin la carne del cuerpo.
Soledad parida del plural,
ligada a los deseos,
separada por sus dueños.
Interminables,
así parecen,
esperando el juicio de un destino,
que se pierde sin pasado.
tan lleno de rostros perdidos
que cubren sus ojos,
con el velo brumoso
del exilio del alma.
Una mirada
mojada de esperanza
que sostiene las alas;
está sola,
porque las sombras
que marchan de lado,
caminan sin la carne del cuerpo.
Soledad parida del plural,
ligada a los deseos,
separada por sus dueños.
Interminables,
así parecen,
esperando el juicio de un destino,
que se pierde sin pasado.
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