Sentado en el umbral, de entendimiento,
cierro mis ojos, curiosos.
En el sigilo interno, se mueven piezas del rompecabezas,
con formas desprolijas, cual figuras forman
las hojas otoñales al soltarse a la muerte.
Puertas se abren y se cierran, a la voz de mi conciencia,
segundos ligeros detienen el tiempo,
así como la tempestad detiene la lluvia para luego elegir los colores del arco iris.
Sensaciones de placer al no ver sino sentir
la claridad cuando mis ventanas no dejan de parpadear.
Mis búsquedas, no tendrán sentido, si el árbol caído,
no derramó su sabia a mis sentidos.
No dejaré que mi alma carezca de grandeza,
si lo invisible se hace visible ante la vida,
Pues, lo exorbitante, también es pequeño si lo miras de lejos,
solo así sabré, carecer de hambre, cuando mis faltas me indignen, y lastimen hasta lo más hondo de mis culpas.
El silencio, me retiene para no salir a la miseria humana,
estaré descansando si mis brazos inmutan al movimiento.
El bienestar genera grandeza, y la misma solo, esta sola ,
despojando orgullos que conmueven las ansias, dejando el tiempo atrás,
el impaz marco la diferencia en la elección, seré parte entonces de mí,
o tan solo parte del mundo en el que vivimos fuera.
La verdad, la sabré, si el saber me lo permite, pues seguiré mi sentir, por la vida tratando de hacer visible mi alma.
cierro mis ojos, curiosos.
En el sigilo interno, se mueven piezas del rompecabezas,
con formas desprolijas, cual figuras forman
las hojas otoñales al soltarse a la muerte.
Puertas se abren y se cierran, a la voz de mi conciencia,
segundos ligeros detienen el tiempo,
así como la tempestad detiene la lluvia para luego elegir los colores del arco iris.
Sensaciones de placer al no ver sino sentir
la claridad cuando mis ventanas no dejan de parpadear.
Mis búsquedas, no tendrán sentido, si el árbol caído,
no derramó su sabia a mis sentidos.
No dejaré que mi alma carezca de grandeza,
si lo invisible se hace visible ante la vida,
Pues, lo exorbitante, también es pequeño si lo miras de lejos,
solo así sabré, carecer de hambre, cuando mis faltas me indignen, y lastimen hasta lo más hondo de mis culpas.
El silencio, me retiene para no salir a la miseria humana,
estaré descansando si mis brazos inmutan al movimiento.
El bienestar genera grandeza, y la misma solo, esta sola ,
despojando orgullos que conmueven las ansias, dejando el tiempo atrás,
el impaz marco la diferencia en la elección, seré parte entonces de mí,
o tan solo parte del mundo en el que vivimos fuera.
La verdad, la sabré, si el saber me lo permite, pues seguiré mi sentir, por la vida tratando de hacer visible mi alma.