Lautaro L.
Poeta asiduo al portal
Hacia la nada a nadie
Mi cuerpo hace metástasis en la nada,
mi ser estalla en mil pedazos blancos,
mis dedos cortan las matrices de tu rio,
detono el aire que respiras y aspiro tu desdicha,
me estampo contra muros invisibles,
desequilibro la balanza, estornudo a tu olvido,
me enamoro de las nubes que me cruzan,
disparo sin premeditación a tu semblante,
acaricio el impávido destino que te espera,
predigo el futuro advirtiendo el pasado,
manipulo las caricias necias del "no entiendo",
no creo ni una palabra de lo que digo.
Desdibujo la sonrisa de los mártires,
escondo lo plausible, leo lo no escrito,
meso mi propia cuna y me abrigo de tu frió,
descarrilo el tren de mis derrotas,
me complico con la nada escurriéndome del todo.
Deliro delirados pensamientos,
acobardo a los valientes,
enfurezco a los tranquilos,
amedrento a los traidores,
dejo constancia de una crónica olvidada.
¿Qué espero de vos?
nada al igual que de mí, me encabrito y termino.
te espero en mi almohada,
después de sucumbir a mis sueños....
“Cuando la lluvia tenue detiene los recuerdos
sobre el mar solitario; cuando el tren ha pasado
dejando en los durmientes sus metálicas furias;
cuando tiembla el almendro tocado por los muertos;
cuando la breve música te borra las distancias
y silencioso escuchas que tu cuerpo ha partido”
Miguel Arteche
sobre el mar solitario; cuando el tren ha pasado
dejando en los durmientes sus metálicas furias;
cuando tiembla el almendro tocado por los muertos;
cuando la breve música te borra las distancias
y silencioso escuchas que tu cuerpo ha partido”
Miguel Arteche
Mi cuerpo hace metástasis en la nada,
mi ser estalla en mil pedazos blancos,
mis dedos cortan las matrices de tu rio,
detono el aire que respiras y aspiro tu desdicha,
me estampo contra muros invisibles,
desequilibro la balanza, estornudo a tu olvido,
me enamoro de las nubes que me cruzan,
disparo sin premeditación a tu semblante,
acaricio el impávido destino que te espera,
predigo el futuro advirtiendo el pasado,
manipulo las caricias necias del "no entiendo",
no creo ni una palabra de lo que digo.
Desdibujo la sonrisa de los mártires,
escondo lo plausible, leo lo no escrito,
meso mi propia cuna y me abrigo de tu frió,
descarrilo el tren de mis derrotas,
me complico con la nada escurriéndome del todo.
Deliro delirados pensamientos,
acobardo a los valientes,
enfurezco a los tranquilos,
amedrento a los traidores,
dejo constancia de una crónica olvidada.
¿Qué espero de vos?
nada al igual que de mí, me encabrito y termino.
te espero en mi almohada,
después de sucumbir a mis sueños....
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