Marcelo Merlo
Poeta recién llegado
A veces, por las noches,
dejo atraparme por la soledad,
con un beso escondido,
el silencio propicia el viaje,
tantas veces recorrido
hacia los abismos del alma.
Allí, como siempre visito,
páramos de sueños grises,
resabios de antiguas,
coloridas esperanzas.
La quietud no sabe de mí,
sin embargo me traga,
inercia, sólo un lejano,
tenue latido.
Volver a recorrerte,
es que me conoces tanto,
tanto te conozco,
que ya eres parte,
del olvido de mi mismo.
dejo atraparme por la soledad,
con un beso escondido,
el silencio propicia el viaje,
tantas veces recorrido
hacia los abismos del alma.
Allí, como siempre visito,
páramos de sueños grises,
resabios de antiguas,
coloridas esperanzas.
La quietud no sabe de mí,
sin embargo me traga,
inercia, sólo un lejano,
tenue latido.
Volver a recorrerte,
es que me conoces tanto,
tanto te conozco,
que ya eres parte,
del olvido de mi mismo.