Angel Felibre
Poeta que considera el portal su segunda casa
Manchas de sangre sobre el traje
verde que cubre la carne roja;
llanos de La Mancha, latos llanos,
horizonte sin fin de aspas al viento.
Gigantes vigías del tiempo
que oteáis soles y noches,
a vuestros pies liebres y perdices
peonando entre ababoles.
Inmensos trigales y centenos,
chaparros y coscojas solitarias
cual islas en océanos sangrientos,
bajeles varados en silencio.
Ruidera, vergel entre vergeles,
oasis en medio de la nada,
comunicados vasos azulados
por medio de cascadas murmurantes...
verde que cubre la carne roja;
llanos de La Mancha, latos llanos,
horizonte sin fin de aspas al viento.
Gigantes vigías del tiempo
que oteáis soles y noches,
a vuestros pies liebres y perdices
peonando entre ababoles.
Inmensos trigales y centenos,
chaparros y coscojas solitarias
cual islas en océanos sangrientos,
bajeles varados en silencio.
Ruidera, vergel entre vergeles,
oasis en medio de la nada,
comunicados vasos azulados
por medio de cascadas murmurantes...