Littera
Poeta asiduo al portal
Irracional y avieso, quiso el hado
que naciera sin lumbre mi mirada
por que me fuese in sécula negada
la visión del tesoro más preciado:
aquel que besa el céfiro templado,
acrisola la linfa delicada,
compone una seda señalada
y perfuma el incienso levantado;
aquel al que conducen sin ambages
las sendas deleitables y anchurosas
de tu espaldar bordado con encajes,
y que sostienen cuantas pulcras rosas
son objeto de pulcros homenajes
en tus piernas flamantes y hervorosas.