Cae la nieve
a la luz de la llama
un monje escribe
Es una gran estampa abierta a la sensibilidad de cada lector.
Un monje retraído en el kotatsu* apoya su fude en el suzure para trazar luego su sentir.
El hanko en espera del instante que se perenniza el rakkan, en tanto yuki prosigue su ciclo sin detenerse.
Para un lector apurado aparentan tres líneas simples.
Para los que se adentran en los detalles y simbologías, hay una bella historia inconclusa.
*Terminología.
Kotatsu - mesa acolchada. Es una mesa baja cuyos bordes acoplan un gruesa tela para cobijar a los que sientan a ella. En ocasiones se pone debajo y al centro un pequeño fogón para dar más calor y enfrentar el frío de la situación.
Fude - pincel para escribir. Para exteriorizar un llamado interno.
Suzure - tintero japonés. Es un pequeño y sólido platillo que recibe la tinta para escribir.
Hanko - sello personal. En oriente los autores no firman sus obras, recurren a sellarlos.
Rakkan - es la impresión del hanko sobre el papel. El sellado personal que cierra la ejecución de una obra.
Yuki - genérico de nieve. En Japón la nieve está rodeada de mucho simbolismo y hay diferencias entre la primera nieve, la última nieve, las nieves que se derriten en corto tiempo, o las que perduran mucho, algo que en español requiere de muchas más palabras. Una representación común es una cierta melancolía al observar la belleza de lo voluble que desaparece sin quedar huella.
Perdonen lo extenso de esta intervención, pero la notaba necesaria para acercar a los lectores hacia las sutilezas intrincadas de los simbolismos japoneses, tan esquivos de entenderse en otros idiomas.